lunes, 7 de marzo de 2011

Repetiremos en los Santos Lugares

El 4 de Agosto me fui con mi chico a Jerusalén de viaje, estuvimos ocho días y fue precioso, el viaje en el avión fue un poco pesado y al llegar otra hora y media en el autobús, pero yo creo que valió la pena por todo lo que allí vimos.

El primer hotel no me gusto tanto como el segundo pero en los dos había buffet libre asique de nada me sirvió la dieta que había hecho antes jajaja. Cada día íbamos a ver sitios distintos nos levantábamos a las seis de la mañana porque allí se desayuna a las siete, se come a las doce y se cena a las siete y a las diez todo el mundo a la cama, llegaba reventada de todo el día que no parábamos de aquí para allá, viendo sitios y cosas, vimos cosas preciosas como: la casa de Pedro, el Mar Muerto, el monte de los Olivos, la tumba de Maria, y lo mejor, donde nació Jesus, donde fue apresado, donde le dieron latigazos, donde lo lavaron después de muerto, la cárcel donde estuvo hasta que lo mataron, y su tumba.

Cuando ves o tocas todas esas cosas no te lo puedes creer pero de la emoción, también estuvimos en el muro de las lamentaciones donde gente de todo el mundo va a rezar y a dejar un papelito entre sus paredes con una petición (yo también lo deje) no puedes ni caminar de la gente que hay y las mujeres en un lado y los hombres en otro.

También vimos muchas sinagogas y catedrales, pero aquello es otro mundo, los judíos son personas que siempre me han gustado y he admirado aunque algunas cosas no las comparta, como que la mujer vaya tapada o no pueda bañarse en bañador sino vestida, la comida también es distinta allí a todo le ponen picante (y yo lo odio) no hacen bollería y los sábados no pueden calentar la leche, se toma fría.

Hasta en un tiroteo nos vimos envueltos, la gente corriendo y llorando, policía, la tele de allí, gente herida, hasta en el canal TVE internacional salió se me ve pasando por al lado de las ambulancias, por suerte no nos paso nada a nosotros.

El viaje de vuelta fue mas pesado aun pero al fin y al cabo estábamos contentos de todo, compre muchas cosas que ahora tengo por toda mi casa, y a mi chico le gusto tanto que el año que viene vamos a volver, de verdad.
Escríbenos tu experiencia a nuestro e-mail, al igual que Gonzalo y Belén

viernes, 4 de marzo de 2011

La Atenas de Sócrates


11:55h, salimos puntuales de Barcelona con la compañía Aegean Airlines. Tras 3 horas de vuelo llegamos a Atenas (Recordar que hay que adelantar 1h. el reloj). A las 16:30h cogemos el Bus X95 que va del aeropuerto Eleftheros Venizelos a la plaza Syntagma. El precio es de 3,20€ por adulto y 1,60€ los niños. En una hora nos plantamos en Syntagma. Nuestro hotel esta a escasos 100 metros y en línea recta desde la parada del Bus. Muy fácil situarse. Hotel Pan 3*, Mitropoleos nº11. 4 noches con desayuno, oferta 3x4 cogiéndolo con 5 meses de antelación, 256€. Habitáculo compuesto por dos habitaciones con 2 equipos de A/C, televisión, mini-bar, baño completo pero reducido y con una ubicación genial!!!
 Al llegar al hotel duchita y sobre las 18:00h nos dirigimos a comprar los billetes de Ferry a la dirección Vas. Amalias Ave. En el nº 30 esta la oficina de Blue Star Ferries y compramos los billetes de Paros a Santorini para el día 15 (42,50€). Al salir vamos al nº 48 de la misma avenida y entramos en la oficina de Hellenic Seaways para comprar los billetes de Mykonos a Paros para el día 12 (56€).
Cerca de las 19:00h vimos el Arco de Adriano y aún nos dio tiempo de visitar el Templo de Zeus. Somos los últimos en salir ya que cierran a las 20:00h. De ahí nos dirigimos al estadio Panathinaiko o Kalimármaro. Hermoso estadio de mármol construido en el 330ª.c. con capacidad para 70.000 espectadores donde se celebraron en el año 1896 los primeros Juegos Olímpicos. Cenamos cerca del estadio, a unos 300 o 400 metros, en un patio al aire libre muy chulo en la confluencia de Adrianou con Pafsmma, la taberna se llama “KapabithE”. La cena para 3 con agua, cerveza, 3 platos de carne y yogurt nos sale por 36€. Después de cenar nos dirigimos a la plaza Fil.Eterias subiendo por Irodou Atikou. Esta calle separa el parlamento de la casa del parlamento y hay mucha vigilancia. Aquí te puedes fotografiar tranquilamente con los Evozones.

La zona de la plaza Fil.Eterias, en Kolonaki está llena de bonitas y repletas terrazas donde se ve gente importante, políticos y gente con buen poder adquisitivo. Tomamos un caffé Frappé, cruzamos la plaza Syntagma y a dormir, son ya las 00:00h y mañana hay que madrugar para visitar la Acrópolis a primera hora y así intentar evitar el calor y los autocares turísticos. Día perfecto!!!Entre el Bus, 8€, los billetes de Blue Star, 42,50€, los billetes de Hellenic Seaways, 56€, la cena, 36€, los helados, cafés y bebidas, unos 10€, nos gastamos en total ese día alrededor de 150€.
Salimos del hotel camino de la Acrópolis visitando primero la Mitropoli o Catedral de Atenas, actualmente en obras y la Agios Elefherios. Tras la visita subimos por la calle Mnsikleous hacia la Acrópolis. Calcular entre la subida y la visita unas 2 o 2,5h. Empezamos a visitar la Acrópolis por la puerta de Beulé y la acabamos por el Aerópago, no me voy a extender más, simplemente avisaros que pasamos mucho calor, imprescindible protección solar y agua, pese a que hay un par de fuentes dentro del recinto. Al salir, junto al Aerópago tomamos un par de granizados, 9€. La entrada a la Acrópolis es común con las 2 ágoras, el Templo de Zeus, El teatro de Dioniso, la biblioteca de Adriano y el Keramicos y cuesta 12€ y para los menores es gratuita.
Tras visitar la Acrópolis y subir al Aerópago bajamos a visitar la Ágora Romana con la Torre de los Vientos dentro de su recinto y data del año 50 a.c. Al salir comimos en la cercana Taberna “O Platanos” con una terraza en una plaza muy tranquila con escaso tránsito peatonal y bajo la sombra de varios árboles. Pedimos Musaka, hamburguesas con arroz, ensalada griega, ternera con berenjenas, patatas al horno, pan y dos botellas de agua grande, nos sale por 40€. Tras la comida pasamos por delante de la biblioteca de Adriano, tomamos un Frappé y nos dirigimos al hotel para hacer la siesta ya que el calor es intenso.
Poco antes de las 18:00h nos dirigimos hacia el Ágora Griega. Al salir del hotel cogemos la calle Ermou, calle comercial y peatonal, fotografiamos la Kapnikarea, seguimos hasta la plaza Monastiraki, volvemos a ver la biblioteca de Adriano, esta vez por la otra parte y cogemos la calle Adrianou para entrar a la Ágora Griega, fundada en el S.VI a.c. Dentro del recinto destacar la Estoa de Attalos, actualmente un museo y el Templo de Hefesto. Desde este templo hay una excelente vista de la Acrópolis. Son las 20:00h y al igual que ayer en el Templo de Zeus volvemos a ser los últimos en salir. En la calle Adrianou hay infinidad de terrazas y restaurantes que llegan hasta la parada de metro de Thisio. Seguimos paseando hasta Iroon Sq. en el centro del barrio de Psirri y nos dirigimos a la calle Mitropoleos a cenar.
 También hay muchísimas terrazas y creo que aquí viven principalmente del turismo. Sentaros en la terraza que más os apetezca, nosotros pensábamos ir al Thanassis en Mitropoleos 69, pero cenamos en otro cercano. La cena en plan Soulakis, manera en la que los griegos preparan la carne, con tzatziki, agua y cerveza nos sale por 35€. Después de cenar seguimos andando por Adrianou hasta Kytathineon, giramos a la izquierda en Nikis y vuelta al hotel. Tomamos unos frappés y a descansar. Mañana habrá huelga general en Grecia por lo que no habrá transporte público. Nosotros pensábamos ir a las playas de Glyfada y a Voulagmeni pero lo dejaremos para el viernes. Habrá que modificar la ruta aunque hemos preguntado y los sitios turísticos, museos y restaurantes no se verán afectados.En total del día nos gastamos unos 135€.
Debido a la huelga general decidimos hacer una ruta a pie en forma de círculo situando la plaza Syntagma al este, el museo de la Acrópolis al sur, el Kerámicos al oeste y la Plaza Omonia al norte. Hay que decir que excepto el transporte público (no hay servicios mínimos ni de metro, bus, tranvía ni trolebús) la huelga apenas nos afectó.
Salimos del hotel, a 50m. la plaza Syntagma, vemos el parlamento por fuera, los Évzones y la tumba al soldado desconocido. Seguidamente entramos en los Jardines Nacionales y en su interior está el recinto del Zappeion. Cruzamos Amalias Ave. y vemos la iglesia de St Pau. Pasamos por delante del museo infantil situado en la calle Kodrou y a escasos 50m., en la calle Kydathineon está el museo de arte popular griego que tiene 5 plantas. Seguimos por Kydathineon y giramos a la derecha en ag. Geronta y justo en frente, en ag. Hatzimichali se encuentra el centro de artes y tradiciones populares, actualmente cerrado por obras. Bajamos por Adrianou y visitamos la iglesia Ekaterini, bizantina y magníficamente restaurada. Frente a ella unos restos de otros templos y a escasos metros a la derecha tenemos el monumento a linterna de Lisikratous, monumento cilíndrico datado del año 335 a.C. De ahí nos acercamos a Dionysiou Areopagitou y visitamos el teatro de Dionisios, incluido también en la entrada de 12€. Por aquí también se puede subir a la Acrópolis por lo que os aconsejo si tenéis por aquí el hotel visitéis primero el teatro y luego subáis a la Acrópolis. Nosotros como ya la visitamos ayer (subiendo por la parte norte para entendernos), salimos por donde hemos entrado y seguimos por Dionisios Areopagitou en dirección a Thisio. A la izquierda se encuentra el Nuevo Museo de la Acrópolis, más adelante y también a la izquierda está la iglesia Sofia y el monte de Pnika, la ig. Dimitrios y el monumento a Filopapou, aunque nosotros no llegamos a subir. A la derecha y tras subir unas pocas escaleras está la parte trasera del templo de Herodes Ático que ayer vimos desde la Acrópolis y que en la actualidad se realizan conciertos de verano.
Finalmente llegamos a Thissio y al antiguo cementerio de Keramikos. Nos adentramos en el barrio de Psiri por las calles Melidoni, Ag. Asonaton, Dipylou y cruzando la plaza Koumoundourou seguimos por Evripilou y Memandrou hasta llegar a Theatrou. Ya adentrándonos al barrio de Omonia y cerca del mercado comemos en una taberna muy y muy antigua, situada en un sótano y regentada por un griego que atiende en la cocina y sirve los platos ayudado por un joven. Es una taberna tradicional, pintoresca, que no tiene carteles ni carta y nos sirven los platos sin pedir. Un plato de arroz con verduras, otro de judías estofadas, otro de salmón y una ensalada griega en el centro. Agua, vino y pan y después nos acercamos a la cocina (no os cortéis, es muy habitual en Grecia ver lo que están cocinando y elegir) y le pedimos un plato de calamares estofados. De postre el buen hombre nos trae melón. Todo por 30€ y nos pide que nos hagamos una foto con él. La taberna se llama Diporto agoras y está en la esquina de Theatrou con Sokratous. No sirven cenas. Muy cerca están los mercados de verduras, carne y pescado. El de la carne es un espectáculo, lástima que llegamos cerca de las 15h:00 y están recogiendo, pero comprobamos que es habitual que circulen las motos por dentro, con la carne sin protección y los carniceros chillando y fumando.
Acto seguido visitamos el contiguo mercado del pescado y nos dirigimos hacia la plaza del ayuntamiento (calle Athians, 63). Seguimos hacia la plaza Omonia pero antes tomamos unos frappes en el 7º piso de unos almacenes. La cafetería dispone de Wifi. Tras visitar la grisácea plaza Omonia con bastantes personas que generan desconfianza nos volvemos al hotel tras comprar algún que otro recuerdo.
Sobre las 18:00h llegamos al hotel, duchita, descansamos un rato y aprovecho para redactar la mañana. Después nos dirigimos a la avenida Venizolou, que va de Syntagma a Omonia y vemos los edificios de la Academia de las Artes, el de la Universidad y el de la Biblioteca Nacional. Cruzamos todo el barrio de Kolonaki a pies del monte Lycabettus para dirigirnos al restaurante Gloria en la calle Marasli nº 7 pero estaban cerrando por lo que decidimos volver a Syntagma y cenar cerca del hotel, en el restaurante Paradosiako en calle Voulis, 44. Musaka, calamar, albóndigas griegas, tzatziki, pan y agua, 40€. En total del día nos gastamos unos 110€.
Delante del Hellenic Post office de la plaza Snytagma, en unas cabinas de color amarillo compramos los billetes de transporte público. El billete de 24h cuesta 3e. La sanción por ir sin billete es de 60 veces el importe del billete. Junto a la plaza, cerca del parlamento y de la terminal del tranvía cogeremos el autobús E22 para dirigirnos al lago Vouliagmeni, a unos 20 Km al sur de Atenas. Nuestro plan para este día es bañarnos en el lago y de vuelta coger el mismo autobús hasta Glyfada, ver las playas, volver al hotel con el Tram, ir al Pireo y a última hora volver a Atenas y subir en funicular al monte Licabettos. Esto último no podrá ser.
Tras esperar un rato el E22 teniamos pensado que para ir al lago era la última parada, pero no es así por lo que nos pasamos de largo y llegamos hasta Saronida y Anvissos, casi ya vamos a ver el templo de Poseidon en el cabo Sounio, ja, ja. Volvemos a coger el E22 de vuelta y el conductor nos dice que ya nos avisará en la parada del lago. Esto nos hacer perder 1 hora de nuestra apretada agenda para el día de hoy y por tanto nos olvidaremos de subir a Licabettos, de todas maneras creo tampoco hubiésemos dispuesto del tiempo suficiente.
Finalmente a las 13:20h llegamos al lago, entrada 8€ los adultos y 5 los niños, total 21€. Nos damos un baño de una horita en este gran manantial de agua dulce y salada y con una temperatura constante de entre 23 y 25ºC todo el año y según dicen con propiedades curativas. Sobre las 15:00h y tras andar un poco comemos en Zaxos Grill, en plan pitas, albóndigas, patatas, tzatziki y con 2 cervezas y un agua nos sale por 28€. Tomamos un helado y posteriormente cogemos el bus E22 hasta la terminal del tranvía de Voula. De esta terminal sale una línea hacia Faliro (cerca del Pireo) y otra hacía Syntagma. Cogemos esta última y decidimos ir directos a Syntagma sin parar en Glyfada aunque tanto con el Tram como con el bus se ven las playas al pasar. Llegamos al hotel pasadas las 18h, duchita y cogemos el metro en la parada de Syntagma para dirigirnos al Pireo. En la parada ver los restos encontrados durante su construcción (antes de bajar al andén).
Entrando en el metro un vigilante nos impide el acceso por estar tomando un helado. Es curioso que en el mercado de carne circulen en moto por el interior y se permita fumar incluso a los carniceros mientras venden carne y en cambio sean tan estrictos en el metro, aunque me parece correcto. Cambiamos de línea en Monastiraki. Comprobamos que el metro está muy limpio pero es bastante lento. Al llegar al Pireo la zona del puerto está llena de tráfico, gente, suciedad y perros muertos de hambre. A medida que te alejas de esta zona portuaria la zona mejora.
En la calle Iroon Polytecheioy cogemos el bus nº 40 hasta el final para ver el Pireo en toda su extensión. Al bajar en la última parada vemos el monumento al León del Pireo ya que en la Edad Media este puerto se conocía como Puerto Leone. Poco después cogemos el bus 904 que rodea la parte externa del puerto (es mejor hacer este recorrido de día ya que tiene buenas vistas) y bajamos en el puerto de Zeas o Pasalinami. Cenamos en la zona, hoy buffet de ensaladas y platos combinados con bebidas por 24€. Después de cenar aún cabía la posibilidad de coger el Troley nº 20 y llegar hasta el puerto de Mikrolimano pero eran cerca de las 00:00h y decidimos coger ya el bus 40 hacia Syntagma pese a que da mucha vuelta ya que el metro cierra a las 00:00h.
El Tram, líneas T1, T2 y T3 funciona las 24h los viernes y sábados. La T1 va de Syntagma a Neo Faliro, la T2 va de Neo Faliro a Glyfada y la T3 va de Glyfada a Syntagma.

Los buses 11, X14, X93, X95, X96, X97, 40, 500 y 790 funcionan las 24h.
Son cerca de la 1h y a las 5h hay que levantarse ya que a las 7h hay que estar en el aeropuerto y el trayecto es de una hora. Hoy en total cogimos 8 medios de transporte por 3€. Realmente vale la pena. Este billete no vale para los buses del aeropuerto. En total del día nos gastamos unos 90€.
Lo que más me sorprendió de Atenas es lo rápido que cambian los pasos de peatones. Pasan del verde al rojo sin darte tiempo a cruzar, es decir acabas pasando casi siempre en rojo. También me sorprendió que los equipos de aire no tengan desagühttp://ekm-comunicacioncorporativa.blogspot.com/e y al andar por la calle te caiga el agua.

La policía va en moto de dos en dos y tienen autocares en las calles que parecen cuarteles generales. A mi modo de ver se veía mucha policía, algo excesiva y muy estática. La gran mayoría de motoristas circula sin cascos y las normas de circulación no existen para todos los griegos. Como en todas las ciudades hay calles muy degradadas y otras muy bonitas y con agradables terrazas.
Debido a que el último día no pudimos subir al monte Licavittos os diré como podéis subir: Hay un funicular subterráneo que parte de odós Aristipou nº 18. Para llegar ahí y evitarte la subida hasta el pie del funicular podéis coger el bus nº 60 en la plaza Kolonaki.
Cuentanos tu viaje al igual que Emilio en nuestro e-mail.

jueves, 3 de marzo de 2011

Cancún y sus Playas

Este verano decidí por tercera vez cruzar el charco y visitar el Caribe. Anteriormente ya había visitado Punta Cana y Jamaica, y ahora le toco el turno a Cancún, Mexico. Bien, como empecé diciendo, hay que cruzar el charco y esto solo es posible por ese medio de transporte tan cómodo y practico que llaman Avión.
Bueno sin contar con las colas para facturar, lo de pasar por los escáner y que casi te pongan en bolas por llevar una camiseta de Bob Marley, mas las horas de espera y los dichosos DELAYED (vuelo retrasado), pues la historia en el avión es la siguiente: Comida tipo Whiskas pero con salsa , al de atrás le jode que eches el asiento para dormir , la gente no para de levantarse para ir al lavabo, no puedes fumar en todo el viaje , son 10 horas de vuelo , el piloto a veces se piensa que es Maverick en Top Gun …en fin.
Ya una vez que llegas a Cancún, la humedad es de un 89%, lo cual no hace sino que no pares de sudar. Aparte tienes por delante una hora de autocar hasta llegar al resort, llegas y te ponen unas pegatinas en las maletas para llevártelas a la habitación y a ti una pulsera (esto es lo único bueno jejeje) para que puedas comer y beber hasta reventar en todo el complejo sin límites. Pero claro, cuando llegas a la habitación no quieres otra cosa sino, ¡¡Dormir ¡¡. Eso si una cama King Size y hasta mañana, mañana veré Mexico.
Te levantas te pegas tu hincón de desayunar ( esto es otro tema que comentare ¿por qué coño nos hinchamos de comer bacón, huevos, y demás mierdas y en España solo nos tomamos el café y una tostada?) y de ahí a la súper piscina del hotel. Por la tarde a hacer rutas, a ver las pirámides mayas de Tulum , los mayas nativos de Coba , visita al acuario natural más grande del mundo (Xel-ha) ….en fin ….y así van transcurriendo los días , entre tequilas, daiquiris, coronitas.. etc.
Hasta que un buen día, se acabo lo que se daba; el mismo proceso pero de vuelta. Una hora de autobús, el avión, aeropuerto, y por fin HOGAR , DULCE HOGAR.
Así vivió Ernesto su viaje a Cancún. Cuentanos tu experiencia escribiendo a nuestro e-mail.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Un Viaje por la ciudad Alfa de Lisboa

Hola a todos, en principio quisiera que este relato de mi viaje a Lisboa pudiera servir a todos aquellos que tengan planeado visitar esta ciudad portuguesa. Indicaros que yo la he visitado durante la semana santa de 2007. Comienzo indicando que partimos desde Salamanca y realizamos el viaje en coche.
Mientras que en España llovía e incluso nevaba, en Lisboa tuvimos muy buen tiempo, sol con pocas nubes, pero también indicar que por las noches o si hay viento conviene llevar una chaqueta. Llegamos a Lisboa al mediodía, hora local, habíamos alquilado un apartamento a través de una amiga que vive allí.
Una pasada de apartamento recientemente reformado en la calle Traviesa de la Portuguesa, entre Chiado y Barrio Alto. Ahh! deciros que Lisboa está dividida en barrios, y en la zona antigua cada barrio tiene su peculiaridad, en cierto modo su especialización y su "tribu urbana". Intentaré explicaros un poco cada barrio.
BAIXA.- barrio reconstruido después del terremoto y del incendio, es la zona más comercial, puedes encontrar de todo entre las boutiques y las grandes cadenas comerciales. El 80% de los paseantes éramos españoles, je je. En la rúa Augusta cada vez que pasábamos nos ofrecieron droga, pero educada y disimuladamente.
CASTELLO.- Con el famoso castillo de S. Jorge, recomiendo su visita y poder apreciar la fantástica visita de Lisboa desde la muralla o desde "la Cámara Negra". Cerca del Castillo se encuentra el mirador de Santa Lucía, un lugar perfecto para tomar un refrigerio. La catedral también se encuentra en este barrio.
ALFAMA.- Un barrio en el que se encuentran multitud de restaurantes, con la multitud de modos de cocinar el tan famoso bacalao portugués. Existen de todo tipo de restaurantes y oferta de pescados.
 CHIADO.- Barrio muy comercial y bohemio, te sorprenderás con numerosos y sorprendentes productos que puedes encontrar en esta zona. Destaca la rua Garrett, y el llamado Café Gijón Lisboeta.
BARRIO ALTO.- Es el barrio del Fado por excelencia, multitud de restaurantes con actuaciones en directo, pero con precios muy dispares. Aquí también podrás encontrar unas tiendas muy interesantes, con ropa muy original.
CATARINA.- El barrio más "grounch", donde destacan el Mirador, las calles con enormes escaleras y el elevador de Bica.
BELEM.- Barrio con extensos jardines y donde se encuentran numerosos monumentos y museos.
SANTOS.- Barrio muy cosmopolita con tiendas y restaurantes muy "chic". El barrio del diseño por excelencia. Bueno pues una vez indicados los barrios, sigo con mi relato. Dejamos las maletas y fuimos a comer a la terraza del mirador de Sta. Catarina. En Portugal la comida se suele hacer con sopas o sanwiches. Vistas impresionantes, el servicio lento (bastante normal en Lisboa), precio asequible y buenos productos (muy normal en Lisboa, la comida en Portugal es buena y bastante económica).
Luego dimos un pequeño paseo por Lisboa, recogiendo información en la oficina de turismo y acaparando todo tipo de folletos. Al día siguiente desayuno en una de la multitud de pastelerías existentes, café buenísimo, fuerte, y bastante más barato que en España, acompañado de repostería fabulosa y variada, y zumo natural.
Te sorprenderán los precios gratamente. Fuimos a adquirir la Lisboa Card, tarjeta con la que podrás tomar cualquier transporte público de Lisboa con acceso gratuito a bastantes museos o descuentos. Consulta antes en turismo, pues por ejemplo nosotros este día decidimos ver la zona de Belem y los museos y monumentos eran gratuitos por la mañana hasta las 14 horas.
También deciros que si tienes tarjeta de estudiante o universitaria, el descuento es superior a la tarjeta Lisboa Card, incluso en algunos museos el acceso es gratuito. También existe una tarjeta de transportes con la que puedes viajar por todos los transportes, incluidos los elevadores, por muy poco dinero que junto con la tarjeta de estudiante sale más beneficioso que la Lisboa Card.
El segundo día preferimos esta segunda opción. Por cierto la multa por montar sin ticket son 150 euros, pero nosotros no vimos ningún inspector en el trayecto a Belem, y suele ir bastante lleno, el resto de trasportes debes validarlo junto al conductor.
Ya en Belem visitamos la torre de Belem, también lleno de españoles, Luego el monumento a los descubridores, El museo de arte popular estaba cerrado, y pasamos al monasterio de los Jerónimos. El museo de los Jerónimos, recomiendo su visita, posee unos jardines preciosos. Accedimos a la Iglesia, preciosa con unas columnas muy bonitas y bien trabajadas, distan muchos de las existentes en Salamanca, pero es de las más bonitas que he visto allí.
Luego pasamos a un fantástico Claustro con unos pórticos espléndidamente tallados, allí encontrarás una fantástica exposición de la monarquía portuguesa. A continuación visitamos un museo de restos arquitectónicos y objetos de todo tipo. Y a continuación el museo de la Marina y el planetario Gebelkian.
Tomamos un descanso para comer en una de las numerosas terrazas existentes en la viera portuense. La comida muy buena y bastante asequible, con vino verde, unos 30 euros dos personas. Por cierto el vino en Portugal es bastante bueno, recomiendo descubrir la numerosa variedad, y los precios bastante más baratos que en España.
Con él se llega al Castillo de San Jorge, muy bien restaurado, junto a la muralla encontraras una de las mejores vistas de Lisboa. Luego bajamos al mirador de Santa Lucía desde donde podrás observar el resto de la zona de Lisboa. Mas abajo la Catedral para después adentrarte en el barrio de Alfama, piérdete y descubrirás otra Lisboa. Y a diez minutos andando podrás visitar la Casa Museo del Fado. Por cierto Museos e Iglesias cierran pronto, tenlo en cuenta.
Después de una ducha en casa, nos dirigimos al Barrio Alto. Os recomiendo entrar en las diversas tiendas, os sorprenderán. Y tras consultar en varios restaurantes, unos por que la carta tenía unos precios muy dispares y otros porque había cola, optamos por el Adega Mezquita en rua diario de noticias, con actuación.
Se me olvidó comentaros anteriormente que en Lisboa al sentarte te ofrecerán unos entremeses, quesos, mantequillas, etc. Que se pudieran interpretar como obsequio incluido en el precio, ja ja, luego al recibir la nota veréis que dichos entrantes figuran en la cuenta y no muy baratos, simplemente si no son de vuestro gusto o placer, indicarle al camarero que los retire.
Puede incrementar la cuenta en casi un cuarto del total, yo prefiero una buena selección de vino que embutido mediocre (comparándolo con el de mi tierra claro). Al acabar de la cena y del espectáculo de fado, un paseito por la zona y a dormir. El que quiera copa me hablaron muy bien de un pub llamado LUX por la zona de Santa Apolónia.
Es grandísimo y está rodeado de un autentico parque botánico. Luego fuimos a ver el Parque de Eduardo VII. Por cierto en Lisboa existen numerosos parques y zonas verdes, muy limpios y cuidados, en las cuales los lisboetas juegan y hasta preparan la típica comida de campo. No como aquí que por no poder no se pueden ni pisar (a veces por los numerosos excrementos que dejan los dueños de los animales). Será por educación o por los servicio de mantenimiento. Y paseando desde la plaza del Marqués de Pombal por la Avenida da Liberdade hasta la plaza de Restauradores. Muy cerca de ésta se encuentra el elevador de Lavra, con el que podrás llegar a los jardines de Torel y una muy buena vista de Lisboa.
Bajamos por el mismo elevador y nos dirigimos al elevador de Santa Justa, en el barrio Baixo. Es un ascensor que lleva hasta el barrio alto. Es uno de los cuatro elevadores existente en Lisboa, los demás son tranvías por calles empinadas ( Lavra, Bica en la zona de Santa Catarina y Da Gloria junto a la oficina de turismo en la plaza de restauradores, pero que no estaba en funcionamiento).
Este ascensor está diseñado por uno de los discípulos del famoso Effiel. En la parte superior tiene un bellísimo mirador. Desde este elevador podrás dirigirte al Convento de Carmo a través de un pasaje elevado. Vuelta a casa paseando, hasta el metro para tomar el elevador de Bica. Una buena ducha y a cenar. Optamos por uno de la lista de restaurantes que nos habían recomendado.
Restaurante Yasmin en la calle moeda del barrio Santos, restaurante de diseño con un exquisito trato y una magnifica cocina, moderna, con un buen vino riveira por unos 70 euros los dos. El domingo, recogida de enseres y con el coche traslado a la localidad de Sintra, para ver el famoso Castillo y Palacio de Pena. Recomiendo que se suba en coche o bus, es una larga y bastante empinada carretera.
Jardines por doquier, solo pudimos acceder al Castillo pues el Palacio estaba cerrado, también están los jardines de Montserrat. Abajo en Sintra hay numerosos edificios antiguos, se ve que fue una muy importante localidad.
A continuación pensábamos ir a ver el Versalles portugués del Palacio de Quelúz, pero como empezaron a caer unas gotas y a nublarse el cielo, optamos por un regreso tranquilo hasta Salamanca y su magnífica provincia que animo a todos a descubrir. Espero que os valga de algo este relato, animando a completarlo con futuros textos que nos valgan para una futura visita.
Envíanos tu experiencia al igual que Rogelio a nuestro e-mail.

lunes, 28 de febrero de 2011

Una experiencia en las cercanías de Marrakech

Ha sido una gran experiencia. Mi chica y yo (que ya somos talluditos) acabamos de venir de estupendo recorrido por el desierto de Marruecos. Hamid ha sido nuestro guía conductor, un muchacho estupendo y un gran conductor conocedor de todas las carreteras y rutas posibles de hacer desde el Atlas hasta donde sea. La aventura comenzó a las puertas de nuestro hotel de Marrakech, ciudad en la que paramos antes dos días para embriagarnos de sus gentes, sus calles, sus mercados, todo un espectáculo único en el mundo.
Aquella mañana, allí estaba Hamid con su todo-terreno dispuesto a dejarnos con la boca abierta a cada kilómetro recorrido. La primera etapa es indescriptible: hay que ascender por tortuosas carreteras hasta sobrepasar el Alto Atlas, por estas fechas coronado por grandes cúmulos de nieve. La carretera serpentea en mil y un giros y después de cada curva o colina aparece una visión mejor que la anterior.Sobrepasada la cordillera, aparecen numerosos valles festoneados de tierras de cultivo y pequeños ríos de aguas heladas. La primera parada es la kasbah de Tolouet, a 20 kilómetros de la carretera principal por un camino rodeado de colinas verdosas. La kasbah se mantiene bastante bien pese a que no está cuidada, pero vale la pena atisbar desde sus terrazas la grandiosidad del paisaje, después de haber admirado sus techos decorados y sus amplios salones palaciegos.
De vuelta al camino, después de degustar un recuperador Tadjine, la siguiente parada es la famosa kasbah de Ait-Benhaddou, famosa por ser un lugar restaurado y protegido por la UNESCO, es decir, un lugar que es patrimonio de la humanidad, una herencia realmente a conservar por todos. De nuevo en el coche, se suceden durante el camino las conversaciones, el intercambio de conocimientos con nuestro amigo bereber.
El descanso llega en Ouarzazate, cuidad conocida como La Puerta del Desierto, donde es digno de admirar las kasbah de Taourirt y Tifoultout. A la mañana siguiente, comienza a olerse la aventura. Se abandona la carretera para internarse por elevadas pistas que parten de El Kelaâ M’Gouna. El camino se estrecha, se eleva, baja, se retuerce...Las vistas del río Dades son impresionantes, como los pueblos a su orilla, encajonados entre el curso fluvial y las faldas de las montañas.
Tras atravesar un desierto de piedras y rocas que parecen talladas, entre rebaños de burros y cabras y pequeñas pastorcillas que se ofrecen a ser fotografiadas a cambio de unos dirham, aparecemos en Boumalme Dades, donde comienza la garganta del río Dades. Las figuras, que recuerdan figuras humanas, talladas por la erosión, se abaten sobre el curso del río, casi como a punto de despeñarse sobre él.

La carretera serpentea y te alza hasta un punto desde el que se puede apreciar la garganta en toda su plenitud, con los picachos nevados del Atlas como fondo del escenario. Reiniciado el camino, aparece la ciudad de Tenerhir, inmersa en un palmeral que no son capaces de abarcar nuestros ojos. El río Todra se asoma como una aparición tras un recodo, encajonado entre unas paredes verticales que se elevan con una majestuosidad impresionante. El curso del rio, que surge de un manantial, serpentea, frió y límpido hasta crear un gran oasis. Colgada de la pared, una cabra negra ha decidido vivir sola entre esos peñascos. Solo baja por la noche al río para abrevar...
Tras un reparador descanso, el siguiente hito es la ciudad de Erfoud. Al lado de la carretera, se suceden los oasis y el desierto pedregoso. Hamid, animoso él, nos ha invitado a conocer a su familia, acogedora y amable, como son los bereberes. Es un día de la Fiesta del Cordero, y las piezas del bovino, cocinadas sobre carbón y especias, son deliciosas y recuperadoras.
Reiniciada la ruta, al fondo de la carretera se presiente el desierto de dunas. Hamid, hábil conductor, serpentea por los caminos que días mas tarde recorrerá el rally Paris-Dakar.Parada en el camino para tomar un refrescante te en una jaima...Y por fin, aparecen las dunas, de un color rojizo tenue a esas horas de la tarde. El albergue aparece ante nosotros. La Suerte Loca se llama, así, en castellano. Un lugar ideal en un entorno privilegiado, “a pié de duna”. Somos bienvenidos y bien recibidos. Las maletas son arrojadas en la habitación sin ningún reparo porque el desierto de Erg Chebbi nos espera con su arena caliente y densa. Subimos y bajamos dunas, a la orilla del albergue. Como un milagro, aparecen tres chiquillos que nos ofrecen sus productos (fósiles, pañuelos, cintas, colgantes) que no molestan en absoluto, no en vano Maruecos es la meca del comercio de ese tipo.
El sol comienza a ocultarse tras el horizonte y las sombras juguetean entre las dunas, tendidas unas, tremendamente elevadas otras. La cena es agradable porque uno de los empleados se sienta en nuestra mesa, él para practicar el castellano, y nosotros para empaparnos de su forma de vida.

El día siguiente, como los demás, aparece claro y diáfano. A las 7 de la mañana ascendemos a la terraza del albergue para ver salir el sol: no hay palabras, hay que verlo tal cual. Las dunas, sombrías hasta entonces, comienzan a dorarse. La atmósfera, helada de toda la noche, comienza a desprender un suave aroma de calor reverberante. La jornada ha comenzado con un espectáculo inenarrable.

La siguiente visita es a un poblado de habitantes de Mali, acogidos en Marruecos huyendo de las miserias y las guerras del África mas central. Cantan y bailan un grupo de hombres vestidos con unas inmaculadas chilabas blancas. El son de los panderos, las cuerdas africanas, los bailes y los sonsonetes monorritmicos se suceden mientras, sentados en el suelo, saboreamos un te muy especial.

Mas adelante nos acercamos a la montaña de los fósiles. Aca y acullá serpenteamos por el camino buscando piedras negras anegadas de pequeños restos fosilizados. Es un divertimento inigualable. Y tras el desierto pedregoso, como una aparición fantasmagórica aparece un enorme lago de agua semi-salada, Hassi Mezdanni, donde anidan flamencos y ánades.
Almorzamos deprisa porque un gusanillo recorre nuestro cuerpo: es la hora de internarse en el desierto tal y como lo entendemos los europeos. Los camellos nos esperan. Subimos a ellos y....bueno que decir de su bamboleo andarín. Es una marcha de casi dos horas subiendo y bajando dunas, mirando hacia todos los lados, con la boca abierta, a veces no dando crédito a lo que estamos viendo: dunas de más de trescientos metros, de vez en cuando un matojo verde que no sabes cómo es capaz de sobrevivir allí, pequeñas superficies de sal, todo un revoltijo de sombras propiciadas por un sol crepuscular, que dibuja sobre la arena nuestra figuras cabalgantes.

Al fondo aparecen, por fin, las jaimas, protegidas del norte por una esbelta duna tendida. Mientras los camelleros se afanan preparando la cena, recorremos los alrededores, escrutando los mil y un rincones de este desierto que ya forma parte de nosotros. El sol languidece, los camellos se acuestan y rumian lo comido por la mañana. Es la hora del manto de estrellas que se extienden como una bóveda infinita sobre nuestras cabezas. Y hacia el este, con el ocaso, aparece un brillante punto de luz rojiza que deviene en blanco destello, cuando la luna, ya elevada, nos permite ver perfectamente el terreno que pisamos.

Hace frío. Nos sirven el tadjine en nuestra jaima a la luz de las velas, no románticas claro, simplemente como único faro para saber por dónde nos movemos. Se come al estilo bereber, o sea, con la manos, sobran los cubiertos (porque no hay), no hacen falta las formalidades europeas: por un momento nos sentimos nómadas en su propio elemento. La noche ya está cerrada y es hora de dormir sobre unas colchonetas extendidas sobre la arena y cubiertos por ¿cinco?¿seis? no se cuantas mantas bereberes. Da todo igual: las endorfinas generadas son capaces de atenuar cualquier sensación de desagrado o incomodidad.
El alba se aproxima y nos apresuramos a recoger nuestros bártulos. Hay que partir hacia la mal llamada civilización.

Con el incipiente sol a la espalda, recorremos al contrario el camino anterior. Nos espera en el albergue un reconfortante desayuno a base de café con leche, pan ácimo caliente, mantequilla y miel.

Seguimos camino, nos espera de nuevo Marrakech. Volvemos por una ruta más al sur (Rizan, Timerfiz y Tazzarine). En este último lugar, Hamid nos acerca a una pequeña aldea llamada Iferd, donde viven unos primos suyos que nos han preparado una pizza bereber. El poblado es pobre, pocas casas de adobe, unas cuantas cabras, un oasis demasiado lejano. Pero la gente es acogedora y cálida pero muy tímida.


De nuevo la carretera se abre ante nosotros. A la derecha aparecen perfiladas las alturas de la sierra de Sarro, con riscos, colinas y cañones que asemejan caricaturas. Se sortea de nuevo el Alto Atlas, esta vez ya de noche, y volvemos al multitudinario Marrakech. Solo queda volver a pasear por la plaza Jmaa Fna, abigarrada de espectáculos y espectadores, y callejear por la medina, buscando las últimas compras al menor precio posible....
Envíanos tu historia al igual que Sara y Manuel a nuestro E-mail.

viernes, 25 de febrero de 2011

Un paseo por la capital del Guadalquivir

Todo comenzó cuando fuimos por primera vez a la Semana Santa de Sevilla ya que decían que es maravillosa y tiene un encanto que otras no tienen.
Bueno pues ese año me encanto tanto Sevilla que al año siguiente repetimos pero este año lo hicimos bien quedándonos hasta la madrugada del jueves Santo porque fuimos con unos primos y sus amigos que vivían en Camas. Y a partir de ahí me gusto Sevilla porque tiene algo especial como dice la canción ‘Sevilla tiene un color especial, Sevilla sigue teniendo, su duende. Me sigue oliendo a azahar, me gusta estar con su gente’.
Es una de las ciudades que visitaría todos los años porque cada vez que veo fotos me gusta más ya que cuando vas para allá y ves la Torre del Oro y la Giralda te parece que son edificios que solo las puedes ver en Sevilla porque tiene algún secreto para enamorarte con solo verlos. Luego también es unas de las ciudades que tienen su encanto como les pasa a Roma con el Coliseo, Venecia con la Plaza San Marcos, Granada con su Alhambra, San Sebastián con su playa la Concha , Córdoba con su Mezquita.
Bueno el último viaje que hice a Sevilla lo hice con mi ex-novio José y la verdad es que nos lo pasamos muy bien estábamos todo el día comiendo bien y comprándonos dulces a quien no se le resiste un dulcecillo de vez en cuando además eran artesanos estaban de muerte.
Yo cada vez que puedo me voy a Sevilla ya que me encanta tanto que si en un futuro me puedo ir a Sevilla a vivir no tenía ninguna queja porque me gusta tanto sus Semana Santa, el olor que tiene que ninguna otra ciudad tiene, y la gente es “super” alegre y amable. Como en AVE estamos a casi 2:30 pues podía hacer alguna escapada de vez en cuando.
Bueno chicos ya veis que me gusta mucho Sevilla si alguno de vosotros no ha estado por favor os pido que vayáis un año ya veréis que bonita es. Yo siempre que voy a parte de ver los edificios que hay que ver voy a ver los estadios del Sevilla y del Betis. Viva el Betis!!!!
María.
Cuantanos tu viaje al igual que María en nuestro e-mail.

jueves, 24 de febrero de 2011

Tres días en Moscú

Salimos en el vuelo nocturno que aterriza en Moscú sobre las 7 de la mañana. A nuestra llegada nos espera Raquel, que será nuestra guía de Moscú durante el primer día. Nada más llegar nos lleva al Hotel Izmailovo Beta o Vega. El hotel no está mal y se encuentra situado cerca de un mercadillo que visitaríamos el último día.
Después de un pequeño aseo salimos a comernos Moscú. Nuestra primera parada es la archiconocida plaza roja, donde se encuentra el monumento más conocido de Moscú, la basílica de San Basilio con sus céleres cúpulas de colorines. En la plaza está también la tumba de Lenin y los famosos almacenes GUM que en tiempos eran el escaparate de la Unión Soviética y que hoy día está copado por las grandes marcas de la moda mundial.

Volveremos con más calma a la plaza roja por lo que dejaré parte de mi relato para entonces. A continuación no dirigimos a la catedral de Moscú que presenta una importante historia. Durante la época comunista la catedral fue derribada y su sitio reservado para un enorme edificio de más de 3000 metro de altura que será culminado con una estatua gigante de Lenin con el dedo señalando hacia el cielo. Gracias a Dios tal cosa no se llegó a hacer nunca siendo sustituida por una piscina municipal.
Nada más caer el muro los moscovitas se dedicaron en cuerpo y alma a construir una nueva catedral y en un tiempo record de apenas 5 años lo consiguieron tratando de que fuera lo más parecida posible al monumento original.
De la catedral pasamos probablemente a uno de los rincones más bellos de Moscú el lago de los cisnes y la vista del Monasterio Novodedici. Aparte del recuerdo del archiconocido ballet, el reflejo del Monasterio en el lago con sus variadas formas y una elegante combinación decolores blancos, dorados y granates forma un complejo de gran encanto.

El siguiente paso consiste fue atravesar la ciudad para ir al mirador de la Universidad. La universidad es uno de los 7 grandes edificios que un poco copia del empire state regaló Stalin a la ciudad. Quizás la universidad es el más bonito y el más grande de todos ellos y su situación en la parte alta de la ciudad le proporciona una impresionantes vistas sobre todo Moscú y, en especial, la posibilidad de descubrir desde su mirador los otros 6 “regalos” de Stalin.
Al llegar al mirador, los invitados y novios de una boda se lo estaban pasando en grande bailando en mitad de la plaza como si tal cosa. La verdad es que era un espectáculo alegre y desenfadado que te ponía las pilas, en las cercanías estaba aparcada una enorme limusina blanca para los novios, muestra de cómo se celebran aquí estos eventos.
Como ya dije la vista desde la universidad es espectacular dominándose todo Moscú y empezando con el convento de Novodedici visto desde el lado contrario al lago, pero igualmente hermoso.
Moscú tiene su nueva área de negocios con grandes edificios del otro lado del río que también se pude contemplar desde el espléndido mirador de la Universidad. La siguiente visita es a la plaza de las Victorias donde se conmemoran las victorias de la primera y la segunda guerra mundial. El monumento mide 147 metros que son exactamente los días que….
Delante del monumento hay una inmensa explanada llena de fuentes iluminadas en blanco. Al parece por la noche se iluminan en rojo para representar la sangre de los muertos en los combates.


Justo al final de la inmensa explanada se encuentran algunos de los edificios más típicos de la época comunista, muy parecidos a otros que se pueden ver en Berlín, Varsovia u otras ciudades sometidas también a dicho régimen. Hoy día tienen su gracia por su aspecto macizo, sólido y un tanto lúgubre.
Nuestra siguiente visita es el metro, para ello nos concentramos en la línea circular que es la más lujosa. Ello es debido a que esta línea enlaza casi todas las estaciones de tren de Moscú y es, por tanto, la entrada lógica para todos los viajeros que llegan a Moscú. Los prebostes del régimen dedicaron una especial atención a esta línea de modo que la entrada en Moscú resultara espectacular y un gran símbolo del poder soviético.
Cada estación tiene un cierto leit motif como pueden ser los oficios o Ucrania y están decoradas con grandes esculturas o pinturas y mucho, muchísimo mármol. Hoy día resultan bastante pesadas, marmóreas para el gusto actual pero hay que reconocer el mérito y el esfuerzo del trabajo desarrollado.
Nuestra visita termina en la calle peatonal de la nueva Arbat que debo reconocer que me decepciona un poco ya que esperaba mucho más. La calle empieza con la casa y el monumento del poeta nacional por excelencia: Pushkin y su desdichada historia de amor con una bella señorita, que no sólo le engaña sino que se ve obligado a batirse en duelo con el traidor que estaba bastante más entrenado que el pobre Pushkin que muere sin remedio.
Ha llegado la hora de comer y nos dirigimos al famosos restaurante mu mu, el de la vaca en la puerta, aunque es un auto servicio y, por tanto, se puede decir que es fácil para comer la realidad es que resulta bastante complicado, sobre todo, porque uno no sabe que son los platos principales y cuáles son los acompañamientos por lo que al final conseguimos atascar la cola con gran cabreo del personal del restaurante y de la clientela. Es nuestra primera experiencia con el mal humor de los moscovitas y por desgracia no será la única. Pasado el desconcierto inicial hay que reconocer que la comida no está mal.
Matados como estamos por no haber dormido, nos volvemos al hotel y compramos algunas cosillas para la cena. La mitad del grupo enlaza la siesta con la noche y los que nos levantamos damos un pequeño paseo por una especie de parque temático que hay al lado del hotel, aunque a estas horas está totalmente muerto.
Segundo día:
Hoy resulta obligada la visita al kremlin, así que temprano cogemos el metro y nos plantamos en la entrada del mismo. El Kremlin es un complejo de edificios en parte ocupados por las oficinas principales del Gobierno y en parte poblado de iglesias y edificios monumentales. Lógicamente el paso a las dependencias oficiales está vetado lo que hace un poco incómoda la visita al tener que estar pendientes de si pasamos las líneas prohibidas.
Los edificios monumentales son bastante espectaculares tanto por dentro como por fuera con bellos inconostasios dentro de las iglesias y bonitas cúpulas y decoraciones al exterior. Destaca la plaza de las catedrales donde se asoman la mayoría de los edificios más bonitos del Kremlin, como el campanario de Ivan III el grande, la catedral de la Asunción, la catedral del Arcángel San Miguel o la Catedral de la Anunciación. A casi todas las catedrales se puede pasar, no así en cambio a los edificios civiles que siguen estando en uso. Quizás lo más bonito del Kremlin sea el contraste entre las brillantes cúpulas de color dorado y las paredes blancas de los templos.
En la parte casi ya externa del Kremlin se encuentran el cañón más grande del mundo y la campana más grande, parece que ambos forman parte de la manía que presentan los moscovitas por las cosas cuanto más grandes mejor a pesar de que muchas veces no sirvan para nada. Al parecer, tanto el cañón como la campana jamás han llegado a ejercer sus respectivas funciones permaneciendo como simples monumentos a las cosas enormes pero sin sentido.
Una vez terminado nuestro recorrido por el kremlin nos decidimos a volver a la plaza roja. Nuestra primera intención consiste en visitar la tumba de Lenin pero la ineficacia de los guardias rusos que la protegen nos lo impide. La verdad es que estábamos en la cola con tiempo suficiente para ver la tumba, cuando 10 minutos antes de entrar y cuando ya llevábamos unos veinte deciden que ya no entra más gente ese día. Aunque hay algunas tímidas protestas la gente se conforma y nos quedamos sin ver a Lenin.
Nos dirigimos a la entrada oficial de la plaza, formada por dos arcos coronados con sendas torres todo de color rojo. Al parecer también son reconstruidos porque habían sido eliminados por el régimen comunista para permitir la entrada de los tanques a la plaza. Según se entra en la plaza a la izquierda está la catedral de Kazán otro monumento reconstruido en 1993.
La verdad es que la plaza roja es impresionante con todos sus monumentos concentrados en este singular espacio, muchos de ellos de un característico color rojo. No menos impresionantes son los almacenes GUM que aunque hoy es un día francamente soleado y hace su calorcillo dentro, imagino que estas amplias galerías acristaladas se deben agradecer un rato en los días calurosos del invierno.
Aprovechamos para comer en uno de los garitos que hay dentro de las galerías, una comida de tipo internacional ya que no queremos arriesgarnos de nuevo a ser regañados por los camareros moscovitas. Después de comer es visita obligada la catedral de san Basilio. Todo lo espectacular que la Iglesia tiene por fuera no se refleja para nada en el interior que es más bien el conjunto de una serie de pequeñas capillitas.
Quizás lo más interesante lo constituyen las pinturas decorativas de algunas de las capillas y pasillos que las comunican. La gracia es que son precisamente todo lo contrario a una pretendida iglesia monumental y más bien recuerdan a decoraciones muy naif.
Desde la catedral de San Basilio se disfruta de una bonita vista del conjunto de la plaza roja con el monumento a Mini y Pozarske en primer plano. Después de terminar con la visita a San Basilio, nos dimos una vuelta por los alrededores de la plaza roja. Para ello comenzamos por la calle Nikolskaya que lleva a la plaza Lubianska donde está el aparatoso edificio que ocupaba la KGB.
Mas allá caminando llegamos a un paso subterráneo donde los moscovitas tenían instalada una auténtica fiesta de lo más animado con bailes, música y botellón. La verdad es que la gente parecía divertirse de lo lindo sin repara en la extrañeza que causaba a los turistas y extranjeros varios que pasábamos por la zona.
Siguiendo nuestra trayectoria por los alrededores de la plaza roja, llenos de grades avenidas y edificios enormes llegamos a la Ulica Varvarka donde en tiempos se encontraba el famoso Hotel Rusia y que presenta una colección bastante interesante de pequeñas iglesia con sus bonitas cúpulas.
Un poquito hartos de caminar por las calles moscovitas decidimos coger un barco. Después de preguntar a varias personas descubrimos que los barcos se cogen hacia el sur de la plaza roja, un poco a la izquierda. Lo que no descubrimos es que cruzar las grandes avenidas de Moscú es absolutamente imposible ya que no tienen semáforos. Hay calles que llegan a tener hasta 18 carriles. La única posibilidad de cruzarlas consiste en encontrar un paso subterráneo que tampoco es que sean muy abundantes.
El paseo en barco es una deliciosa experiencia. Lo primero que se pasa es el Kremlin por el lado sur obteniendo una nueva perspectiva del mismo. Posteriormente el paseo continúa por el monumento a Pedro el grande y una especie de playa artificial de hierba que al hacer un buen día y ser domingo está completamente abarrotado de gente. Al terminar el viaje aparecemos en la calle Arbat nova que volvemos a recorrer. Al final de la misma hay un puesto de blinis de tipo callejero en el que comemos unos cuantos ya que es lo que más nos puede apetecer y, sobre todo, para evitar problemas con el idioma.
Es el momento de volver a la plaza roja por una última vez. De nuevo el cruzar las inmensas avenidas moscovitas es un problema casi irresoluble pero que sorteamos no sin ciertas dificultades. Aquí nos ocurre una curiosa anécdota. A mis amigos y mi mujer que iban retrasado, se les ocurrió preguntar por el mejor camino para ir a la plaza roja a un militar y después de indicarles, el hombre se debió dar cuenta de que las indicaciones no eran correctas y les siguió para rectificarles el camino. Una vez rectificado se puso delante de ellos para que le siguieran y evitar volver a perderse, fue la persona más amable que encontramos en Moscú aunque su amabilidad fue un poco rara ya que ningún momento les acompañó, sólo se limitaba a indicarles el camino.
Debo confesar que la plaza roja a esta última hora de la tarde fue un espectáculo mágico. Las famosas cúpulas de la catedral de San Basilio iluminadas por la luz del atardecer no tiene nada que ver con las que se pueden ver de día, pero tampoco tienen nada que ver con las que pudimos observar un poco más tarde iluminadas artificialmente.
Curiosamente, sin embargo, la mejor iluminación nocturna la tiene los alamacenes GUM que parece como si anticipasen la navidad con luces recuadrando todas las ventanas y puertas proporcionando un bonito espectáculo. Cenamos algo rápido en los establecimientos que hay detrás de la plaza roja, camino de la entrada la Kremlin y nos fuimos a dormir al hotel.
El tercer día lo dedicamos íntegramente a comprar en los puestecillos de al lado del hotel. No es que hubiera gran cosa, pero imanes, platos, iconos, objetos de madera, etc no estaban mal y a un precio asequible.
Mi mujer se compró un gorro y una estola que probablemente era lo más lujoso del mercadillo aunque no sé si tendrá muchas ocasiones de ponérselos.
Isidoro y familia.
Cuentanos tu experiencia al igual que Isidoro en nuestro e-mail.

martes, 22 de febrero de 2011

Nuestro viaje por la ciudad de la Reina Madre

Después de un vuelo de 2 horas y media, desde el aeropuerto de Madrid, (diembre de 2010), llegamos al aeropuerto de Londres, a Heathrow, ciudad capital de Inglaterra a eso de las 10:00 a.m. ya en el terminal lo primero que hicimos fue buscar transporte hacia al centro, la primera opción que puedes encontrar son los buses de la Nacional Express, también hay otras compañías como Terravision, que aunque es más barata suelen ir muy abarrotadas y demoran mucho entre cada salida, así que preferimos la primera. Luego de casi 1 hora llegamos a la Victory Coach Station y nos pusimos a buscar un buen hotel donde quedarnos los días que durarían nuestra excursión por tierras inglesas. Llegamos a un hotel no muy caro y bastante cómodo lo ideal como para salir y regresar muy tarde en la noche tan solo para tomar una ducha y dormir.

El primer día de nuestra estadía, después de habernos acomodado y tomado una ducha en el hotel, salimos a comer algo ya que en el hotel ya no quedaba desayuno así que optamos por ir por el centro a comer algo y de paso aprovechar para visitar la ciudad. Llegamos a un sitio llamado Piccadilly donde hay varios locales de donde escoger, aunque muchos de ellos con precios elevados, al fin nosotros encontramos algo cómodo en un café a pocos metros de la Piccadilly Circus, luego fuimos caminando hacia la Hyde Park que es un parque muy bello donde hay grandes áreas verdes ideal para pasar un buen rato de relax.

Por la tarde fuimos a visitar la Torre de Londres que todo un espectáculo para los ojos, por lo impresionante que es y por las maravillas que hay dentro ella, por ejemplo las joyas de la corona. Después nos fuimos a visitar el museo británico el cual se encuentra a unos 15 minutos de la torre. En el museo estuvimos buen tiempo viendo los tesoros que guarda, en especial los objetos egipcios que están en exhibición. Luego regresamos al hotel a descansar pues desde que llegamos no hemos dejado de caminar. Ya siendo de noche eso de las 9pm, luego de haber cenado en un restaurante de comida china nos dirigimos al área de Soho, oímos hablar mucho de él, pero regresamos muy rápido después de beber unas cuantas cervezas que por cierto son muy diferentes a las que estamos acostumbrados.

Al día siguiente ya mas descansados empezamos a hacer nuestro tour por los principales atractivos de la ciudad visitamos mucho lugares y entre ellos el palacio de Buckingham donde pudimos apreciar el cambio de guardia que es toda una ceremonia y que según sé, siempre va bastante gente a apreciar el espectáculo. Luego nos dirigimos a la abadía Westminster, lugar donde se sabe que fueron coronados los reyes de Inglaterra y algunos otros museos de la ciudad que bien valieron la pena. De regreso en el hotel, ya por la noche nos dirigimos a un restaurante italiano para cenar cerca de la Piccadilly Circus, luego ya un poco más tarde decidimos regresar al sitio donde fuimos la noche anterior y estuvimos como hasta pasada la media noche conociendo gente y bebiendo algunas copas.

Al tercer día quisimos conocer algo más de los alrededores de la ciudad y darnos un paseo por los famosos buses de doble cabina, visitamos el zoológico que se encuentra por la Prince Albert Road donde pudimos apreciar una gran cantidad de animales y de todo tipo y especie, sin duda la más grande variedad que haya visto en mi vida, realmente quedé muy impresionado. Luego tomamos nuevamente el bus y fuimos a visitar otros lugares muy interesantes, pero creo que a algunos no les tomamos mucho interés ya que habíamos estado viendo tanta cosas que estábamos algo exhaustos. Por la noche nos comentaron que pasaban una obra muy reconocida en el teatro así que fuimos a verla. La puesta en escena estuvo simplemente espectacular claro que no pude seguir muy bien el hilo de los diálogos (por el idioma) pero en conjunto me gustó mucho.

El cuarto día no nos quedaba más que ir alistando las cosas para el retorno a casa, así que aprovechamos la mañana para ir de compras y conocer algunos barrios muy tradicionales donde abundan los comercios.

En fin el viaje estuvo muy bueno, la gente y el clima de la ciudad fueron muy agradables, aunque nuestro presupuesto quedó algo limitado por lo caro que pueden estar algunas cosas pero en fin de seguro que el tour por la ciudad fue estupendo e inolvidable, espero poder volver y visitar mas ciudades de este hermoso país.
Fermín y Carmen
Envíanos tu experiencia al igual que Carmen y Fermín a nuestro e-mail.

lunes, 21 de febrero de 2011

La Roma de Espartaco

Desde niña me encantó la mitología, y la historia y claro con esas dos palabras nos encontramos con roma y Grecia. El viaje a Grecia me resultaba más caro que el de Roma, así que opté por Roma. Grecia queda pendiente. Como no me podía ir sola, convencí a mis amigas de que se vinieran conmigo, y pude convencerlas de que fuera un viaje cultural, y nada de ir de ligoteo y de fiesta.
El viaje nos lo montaron muy bien en la agencia viajes Iberia, que está situada cerca de la plaza del ayuntamiento de Valencia. Nos costó 298 euros, cinco días. Hotel más desayuno y vuelo. En el vuelo nos divertimos mucho, además tuvimos que hacer escala en Barcelona, nos pasamos todo el rato haciéndonos fotos.
El aeropuerto de Barcelona nos gustó mucho, era mucho más grande que el de Valencia, nos tomamos un café, que por cierto nos costó muy caro, y estaba muy malo.... En este vuelo no nos dieron ningún donuts, ni café..... En el de Valencia-Barcelona sí, y esto es de agradecer........era de Iberia, y nos dieron la famosa carta de productos....
El viaje se nos hizo bastante ameno, a pesar de que aún no eran ni las 10 de la mañana y ya habíamos cogido dos vuelos. “Al subir al avión, me pegué un tropezón en las escaleras, que casi me caigo”. Pero lo mejor fue cuando aterrizamos en Roma, en el aeropuerto de fiumigino.........mi sueño se había cumplido.
Pero bueno, somos tres chicas españolas, que no sabemos italiano, y vaya nuestro hotel está a unos cuantos kilómetros del aeropuerto..., que hacer??? El problema estaba solucionado, en el mismo aeropuerto, el cual es bestialmente grande, hay una línea de tren especial que te lleva a la estación de termini, en una media hora. Cuesta unos 5 euros. Es el medio de transporte que os recomiendo para ir a roma capital.
Llegamos a la estación...........uy que barullo......cuanta peña....., Pero por suerte nuestro hotel estaba ados calles detrás de la estación......, .que bien de maravilla.
Somos estudiantes de poco presupuesto, pero no llegamos al rollo mochilero, somos chicas de hotel. Elegimos el hotel capitol de Dos estrellas, situado en Via Giovanni Amendola, 83-85. Está a dos minutos de la estación de trenes, muy bien comunicado con metro y autobús.El hotel a pesar de sus dos estrellas, a mi me encantó.

Por dentro está totalmente remodelado y es muy bonito, las habitaciones son sencillas pero nuevas y bonitas. La calefacción excelente, era febrero y hacía un frío que pelaba, y allí se estaba en la gloria.Camas muy buenas, a excepción de la almohada, demasiado dura para mi gusto.

Solo hay desayuno, y es sencillo, cafe, zumo,a gua, panecillos, mantequilla, mermelada, tostaditas. Yo me hinchaba a todo esto y au......claro es uno de los hoteles más baratos y bueno el desayuno no era el fuerte, pero bueno el precio y la comunicación lo compensa.
Está situado en una estación de trenes principal, por lo que si vivís en una ciudad de estas características sabréis que es una zona de mucho viajero e inmigración. Hay tiendas chinas, mucho doner kebab........es como en valencia el barrio donde está situada, obispo amigo.... Pero que no es zona peligrosa ni nada, solo que no es de pijos....es que leí cada opinión que luego no se ajustaba a la realidad.
Aquí tomad mucha atención: en roma nadie paga ni el metro ni el tranvía, ni el bus..........nadie. No hay canceladoras de billetes, no hay revisores. Yo lo sabía pero no me fiaba, y nos compramos billete de 5 días, lo cual para mi creo que fue tirar el dinero. Pero si queréis ser honrados os contaré que hay billete sencillo, y luego billetes de días, compraros el de 5 días, ahorrareis.
Nosotras usamos mucho estos transportes, ya que con ellos llegas fácilmente a todos los lugares de interés turístico. La estética del metro es penosa, vagones con gráfitis, suciedad........pero muy efectivos, metros cada cinco minutos, o incluso antes. Serán vuestro aliado, sobretodo si disponéis de pocos días.
El Coliseo sin duda es el símbolo de Roma, a mi gusto. Yo me quedé enamorada de él.........me impresionó nada más salir de la parada del metro, que lo vi enfrente, luego cuando estaba debajo de él, y miraba hacía el cielo, el cielo no lo veía, solo veía el coliseo. Está muy bien conservado, a pesar del expolio que sufrió. Por donde están los vomitorios (túneles de salida al exterior), hay unas maquetas, y fotografías. Importante llevar el DNI, por ser miembros de la unión europea mucho más barato.
Aquí nos encontramos con el circo máximo, lugar en donde se corrían las carreras de caballo. La verdad que me defraudó mucho, no porque no tenga encanto, sino que este edificio fue saqueado para quitar las piedras y construir otras cosas con ellas. Si los humanos somos así, por no gastarnos la pela, usamos los materiales de grandes obras de la humanidad. Es enorme, pero no hay casi piedras, y vamos es prácticamente una explanada verde.

El Foro Romano, es como digamos el centro antiguo romano, donde se cogía todo, está detrás del coliseo, así que os recomiendo que cuando vayáis al coliseo visitéis el foro. Lamentablemente cuando lo visitamos estaba cayendo un agua......que vamos iba con mallas que me arrastraban...y cuando llegué al hotel, tuvimos que lavar caseramente. Como el suelo es de tierra, evitar ir si llueve. Pero, aparte de esto aquí es donde yo sentí la verdadera esencia de la roma antigua. Muy místico, bonito, y barato.....ya que por pasear no te cobran.
Aquí encontrareis el arco de tito, creo...es que con lo de los arcos tengo un lío.

Nos la encontramos la columna de Trajano de pura casualidad, ya que está en medio de una rotonda. Los grabados que cubren la columna son espectaculares, aunque como es tan alta a simple vista no se aprecian.

Visitamos el barrio de Trastereve, barrio antiguo, lleno de magia, era el barrio pobre de la antigua roma, donde se supone que vivan los cristianos, y los inmigrantes. Aquí es donde vimos la boca de la verita, que como podréis ver en la opi que hice de ella, simplemente es una boca de alcantarilla. En este barrio se como bastante barato.

Paseamos por la Plaza de España, lugar llamado así, ya que es donde está la embajada española, es un lugar de reunión de los jóvenes, para pegarse el lote...pero curiosamente los que ese día se estaban pegando el lote deberían rozar los 60......nunca lo había visto. La escalinata está preciosa. Y bajando la escalera y siguiendo de frente, tenéis para aquellos que les gustan las firmas de moda, lo más chic de roma.......versace, gucci, vamos todas las tiendas más caras de roma. Hicimos un video muy gracioso describiendo el escaparate de versace, las empleadas casi nos pegan.....jaajaja

Continuando con nuestro viaje , estuvimos en las catacumbas, esencia del cristianismo. Primero debéis tener en cuenta que antes de ir tenéis que informaros cuales están abiertas, ya que según la época del año unas están abiertas y otras no. En febrero cuando fuimos nosotras, estaban abiertas las de san Calixto. Creo que fue una de las visitas que más me gustó (ver mi opinión sobre ellas). La visita es guiada, ya que tiene una longitud de unos 20 o más kilómetros, y claro no te dejan ir solo, pero tranquilos solo te enseñan unos metros, no os vayáis a pensar qué vais a hacer el maratón. Esperad a que os hagan la visita en español, pedirlo por favor, porque sino  os enterareis, nosotras tuvimos guía para nosotras tres y la verdad que fue una charla muy coloquial.
Caminando por las calles de Roma, entramos por un pequeño callejón y de repente..........la fontana de trevi en nuestras narices........... no es una gran fuente, es una finca que tiene la fuente, bueno está la plaza y una de las fincas que hay en ella tiene alojada en sus bajos la fontana de trevi. Impresionante..........son las palabras.......mágica e hipnotizarte… El truco está en que tienes que tirar una moneda y volverás a roma. Anécdota.........a un hombre lo detuvieron porque a la madrugada se dedicaba a robar las moneditas......
Como colofón a nuestro viaje, visitamos el Vaticano,  sede del catolicismo romano apostólico. El vaticano es un Estado independiente. Una ciudad digna de ver, muy lujosa y opulenta.........mucho dinero hay metido.......pero bueno como arte lo justifico, pero que luego no diga la iglesia que no tiene dinero. Me quedé por ver la capilla sixtina, ya que no sabíamos que había tanta cola y teníamos una excursión concertada, y mis amigas no querían hacer colas.......bueno que no la vi, pero como tengo que volver, por lo de la monedita dichosa, seguro que la veo, y el museo y todo.

Si queréis comprar un rosario para esa tía o abuela tan devota, regatear al tipo de los rosarios, que por cierto hay más de 10, cuando os digan el precio les decís que el otro os ha dicho menos......ahhh y comprar en grupo.......por ejemplo....... si te compramos las tres rosario cuanto nos cobras???? Funciona de verdad.

Queda por decir que cuando vas por roma, te vas encontrando muchas cosas de interés, y que van apareciendo como setas, sobre todo cuando vas por barrios antiguos, ese es el encanto de Roma. Pero nosotras básicamente esto es lo que vimos, en la guía os podréis hacer un buen planning.
Algunas recomendaciones
Si sois chicas jóvenes, que encima viajáis solas........los italianos jóvenes dan un poco de asco, porque en cuanto te oyen hablar español, se lanzan como moscas. Igual estás comiendo tranquilamente y por el cristal te están pidiendo el número de teléfono...Vamos que nos tuvimos que quitar unos cuantos.Pero en general la gente italiana es muy simpática y te explicarán a donde quieres ir, y algunos hasta en español.
Si quieres pasta, has de saber que te la van a clavar...... digo pasta de la buena. Porque la de los menús de 8 euros......no va a ningún lado. Las pizzas de roma no son gran cosa, la pasta es lo bueno. Probar los helados........no he probado cosa más buena, y da igual la época, yo me lo comí a 8 grados.........así que....
Si eres estudiante llévate el carnet de tu universidad, te servirá, y el DNI a todos os servirá. Llevar con vosotros todas las entradas de los monumentos que hayáis visitado, ya que unas entradas que has comprado ya como por ejemplo la del coliseo que visitaste ayer, te sirve hoy para entrar en una casa romana. No os cuesta nada y así veis más cosas.
Con el capuchino te la vuelven a clavar, he llegado a pagar 5 euros...... preguntar el precio antes, y daros una vuelta por las distintas cafeterías de la zona, para ver donde os conviene. Ya que se aprovechan de lo famoso que es el capuchino italiano......quien avisa no es traidor......esto también va porque los camareros son muy pillos y a las chicas jóvenes las camelan con chorradas y acabas sentándote y pagando casi 6 euros......
Tener cuidado con el tráfico, en roma no tienen miedo a la muerte al volante, conducen como locos, incluso por los callejones, bajan las cuestas como alma que lleva el diablo..... no crucéis en rojo, aunque tampoco respetan los semáforos. Sin duda esto es lo peor de la ciudad.
La estación de termini es un buen sitio para comer, y dispone de farmacia, y de muchas tiendas. Eso si el water vale dinero..... Eso en muchos sitios de roma, así que aprovechar cuando estéis en una cafetería o restaurante o pagareis por hacer vuestras necesidades.
Este ha sido el viaje en el que mejor me lo he pasado, y que he disfrutado y aprendido más. Vi roma en 5 días, y me hubiera quedado un mes. Creo que hoy en día hay pocas ciudades que tengan tanto encanto. Disfrutar de Roma, y espero que os haya gustado mi opinión y mis recomendaciones.
Camino.
Envíanos tu experiencia al igual que Camino a nuestro e-mail.