martes, 22 de febrero de 2011

Nuestro viaje por la ciudad de la Reina Madre

Después de un vuelo de 2 horas y media, desde el aeropuerto de Madrid, (diembre de 2010), llegamos al aeropuerto de Londres, a Heathrow, ciudad capital de Inglaterra a eso de las 10:00 a.m. ya en el terminal lo primero que hicimos fue buscar transporte hacia al centro, la primera opción que puedes encontrar son los buses de la Nacional Express, también hay otras compañías como Terravision, que aunque es más barata suelen ir muy abarrotadas y demoran mucho entre cada salida, así que preferimos la primera. Luego de casi 1 hora llegamos a la Victory Coach Station y nos pusimos a buscar un buen hotel donde quedarnos los días que durarían nuestra excursión por tierras inglesas. Llegamos a un hotel no muy caro y bastante cómodo lo ideal como para salir y regresar muy tarde en la noche tan solo para tomar una ducha y dormir.

El primer día de nuestra estadía, después de habernos acomodado y tomado una ducha en el hotel, salimos a comer algo ya que en el hotel ya no quedaba desayuno así que optamos por ir por el centro a comer algo y de paso aprovechar para visitar la ciudad. Llegamos a un sitio llamado Piccadilly donde hay varios locales de donde escoger, aunque muchos de ellos con precios elevados, al fin nosotros encontramos algo cómodo en un café a pocos metros de la Piccadilly Circus, luego fuimos caminando hacia la Hyde Park que es un parque muy bello donde hay grandes áreas verdes ideal para pasar un buen rato de relax.

Por la tarde fuimos a visitar la Torre de Londres que todo un espectáculo para los ojos, por lo impresionante que es y por las maravillas que hay dentro ella, por ejemplo las joyas de la corona. Después nos fuimos a visitar el museo británico el cual se encuentra a unos 15 minutos de la torre. En el museo estuvimos buen tiempo viendo los tesoros que guarda, en especial los objetos egipcios que están en exhibición. Luego regresamos al hotel a descansar pues desde que llegamos no hemos dejado de caminar. Ya siendo de noche eso de las 9pm, luego de haber cenado en un restaurante de comida china nos dirigimos al área de Soho, oímos hablar mucho de él, pero regresamos muy rápido después de beber unas cuantas cervezas que por cierto son muy diferentes a las que estamos acostumbrados.

Al día siguiente ya mas descansados empezamos a hacer nuestro tour por los principales atractivos de la ciudad visitamos mucho lugares y entre ellos el palacio de Buckingham donde pudimos apreciar el cambio de guardia que es toda una ceremonia y que según sé, siempre va bastante gente a apreciar el espectáculo. Luego nos dirigimos a la abadía Westminster, lugar donde se sabe que fueron coronados los reyes de Inglaterra y algunos otros museos de la ciudad que bien valieron la pena. De regreso en el hotel, ya por la noche nos dirigimos a un restaurante italiano para cenar cerca de la Piccadilly Circus, luego ya un poco más tarde decidimos regresar al sitio donde fuimos la noche anterior y estuvimos como hasta pasada la media noche conociendo gente y bebiendo algunas copas.

Al tercer día quisimos conocer algo más de los alrededores de la ciudad y darnos un paseo por los famosos buses de doble cabina, visitamos el zoológico que se encuentra por la Prince Albert Road donde pudimos apreciar una gran cantidad de animales y de todo tipo y especie, sin duda la más grande variedad que haya visto en mi vida, realmente quedé muy impresionado. Luego tomamos nuevamente el bus y fuimos a visitar otros lugares muy interesantes, pero creo que a algunos no les tomamos mucho interés ya que habíamos estado viendo tanta cosas que estábamos algo exhaustos. Por la noche nos comentaron que pasaban una obra muy reconocida en el teatro así que fuimos a verla. La puesta en escena estuvo simplemente espectacular claro que no pude seguir muy bien el hilo de los diálogos (por el idioma) pero en conjunto me gustó mucho.

El cuarto día no nos quedaba más que ir alistando las cosas para el retorno a casa, así que aprovechamos la mañana para ir de compras y conocer algunos barrios muy tradicionales donde abundan los comercios.

En fin el viaje estuvo muy bueno, la gente y el clima de la ciudad fueron muy agradables, aunque nuestro presupuesto quedó algo limitado por lo caro que pueden estar algunas cosas pero en fin de seguro que el tour por la ciudad fue estupendo e inolvidable, espero poder volver y visitar mas ciudades de este hermoso país.
Fermín y Carmen
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lunes, 21 de febrero de 2011

La Roma de Espartaco

Desde niña me encantó la mitología, y la historia y claro con esas dos palabras nos encontramos con roma y Grecia. El viaje a Grecia me resultaba más caro que el de Roma, así que opté por Roma. Grecia queda pendiente. Como no me podía ir sola, convencí a mis amigas de que se vinieran conmigo, y pude convencerlas de que fuera un viaje cultural, y nada de ir de ligoteo y de fiesta.
El viaje nos lo montaron muy bien en la agencia viajes Iberia, que está situada cerca de la plaza del ayuntamiento de Valencia. Nos costó 298 euros, cinco días. Hotel más desayuno y vuelo. En el vuelo nos divertimos mucho, además tuvimos que hacer escala en Barcelona, nos pasamos todo el rato haciéndonos fotos.
El aeropuerto de Barcelona nos gustó mucho, era mucho más grande que el de Valencia, nos tomamos un café, que por cierto nos costó muy caro, y estaba muy malo.... En este vuelo no nos dieron ningún donuts, ni café..... En el de Valencia-Barcelona sí, y esto es de agradecer........era de Iberia, y nos dieron la famosa carta de productos....
El viaje se nos hizo bastante ameno, a pesar de que aún no eran ni las 10 de la mañana y ya habíamos cogido dos vuelos. “Al subir al avión, me pegué un tropezón en las escaleras, que casi me caigo”. Pero lo mejor fue cuando aterrizamos en Roma, en el aeropuerto de fiumigino.........mi sueño se había cumplido.
Pero bueno, somos tres chicas españolas, que no sabemos italiano, y vaya nuestro hotel está a unos cuantos kilómetros del aeropuerto..., que hacer??? El problema estaba solucionado, en el mismo aeropuerto, el cual es bestialmente grande, hay una línea de tren especial que te lleva a la estación de termini, en una media hora. Cuesta unos 5 euros. Es el medio de transporte que os recomiendo para ir a roma capital.
Llegamos a la estación...........uy que barullo......cuanta peña....., Pero por suerte nuestro hotel estaba ados calles detrás de la estación......, .que bien de maravilla.
Somos estudiantes de poco presupuesto, pero no llegamos al rollo mochilero, somos chicas de hotel. Elegimos el hotel capitol de Dos estrellas, situado en Via Giovanni Amendola, 83-85. Está a dos minutos de la estación de trenes, muy bien comunicado con metro y autobús.El hotel a pesar de sus dos estrellas, a mi me encantó.

Por dentro está totalmente remodelado y es muy bonito, las habitaciones son sencillas pero nuevas y bonitas. La calefacción excelente, era febrero y hacía un frío que pelaba, y allí se estaba en la gloria.Camas muy buenas, a excepción de la almohada, demasiado dura para mi gusto.

Solo hay desayuno, y es sencillo, cafe, zumo,a gua, panecillos, mantequilla, mermelada, tostaditas. Yo me hinchaba a todo esto y au......claro es uno de los hoteles más baratos y bueno el desayuno no era el fuerte, pero bueno el precio y la comunicación lo compensa.
Está situado en una estación de trenes principal, por lo que si vivís en una ciudad de estas características sabréis que es una zona de mucho viajero e inmigración. Hay tiendas chinas, mucho doner kebab........es como en valencia el barrio donde está situada, obispo amigo.... Pero que no es zona peligrosa ni nada, solo que no es de pijos....es que leí cada opinión que luego no se ajustaba a la realidad.
Aquí tomad mucha atención: en roma nadie paga ni el metro ni el tranvía, ni el bus..........nadie. No hay canceladoras de billetes, no hay revisores. Yo lo sabía pero no me fiaba, y nos compramos billete de 5 días, lo cual para mi creo que fue tirar el dinero. Pero si queréis ser honrados os contaré que hay billete sencillo, y luego billetes de días, compraros el de 5 días, ahorrareis.
Nosotras usamos mucho estos transportes, ya que con ellos llegas fácilmente a todos los lugares de interés turístico. La estética del metro es penosa, vagones con gráfitis, suciedad........pero muy efectivos, metros cada cinco minutos, o incluso antes. Serán vuestro aliado, sobretodo si disponéis de pocos días.
El Coliseo sin duda es el símbolo de Roma, a mi gusto. Yo me quedé enamorada de él.........me impresionó nada más salir de la parada del metro, que lo vi enfrente, luego cuando estaba debajo de él, y miraba hacía el cielo, el cielo no lo veía, solo veía el coliseo. Está muy bien conservado, a pesar del expolio que sufrió. Por donde están los vomitorios (túneles de salida al exterior), hay unas maquetas, y fotografías. Importante llevar el DNI, por ser miembros de la unión europea mucho más barato.
Aquí nos encontramos con el circo máximo, lugar en donde se corrían las carreras de caballo. La verdad que me defraudó mucho, no porque no tenga encanto, sino que este edificio fue saqueado para quitar las piedras y construir otras cosas con ellas. Si los humanos somos así, por no gastarnos la pela, usamos los materiales de grandes obras de la humanidad. Es enorme, pero no hay casi piedras, y vamos es prácticamente una explanada verde.

El Foro Romano, es como digamos el centro antiguo romano, donde se cogía todo, está detrás del coliseo, así que os recomiendo que cuando vayáis al coliseo visitéis el foro. Lamentablemente cuando lo visitamos estaba cayendo un agua......que vamos iba con mallas que me arrastraban...y cuando llegué al hotel, tuvimos que lavar caseramente. Como el suelo es de tierra, evitar ir si llueve. Pero, aparte de esto aquí es donde yo sentí la verdadera esencia de la roma antigua. Muy místico, bonito, y barato.....ya que por pasear no te cobran.
Aquí encontrareis el arco de tito, creo...es que con lo de los arcos tengo un lío.

Nos la encontramos la columna de Trajano de pura casualidad, ya que está en medio de una rotonda. Los grabados que cubren la columna son espectaculares, aunque como es tan alta a simple vista no se aprecian.

Visitamos el barrio de Trastereve, barrio antiguo, lleno de magia, era el barrio pobre de la antigua roma, donde se supone que vivan los cristianos, y los inmigrantes. Aquí es donde vimos la boca de la verita, que como podréis ver en la opi que hice de ella, simplemente es una boca de alcantarilla. En este barrio se como bastante barato.

Paseamos por la Plaza de España, lugar llamado así, ya que es donde está la embajada española, es un lugar de reunión de los jóvenes, para pegarse el lote...pero curiosamente los que ese día se estaban pegando el lote deberían rozar los 60......nunca lo había visto. La escalinata está preciosa. Y bajando la escalera y siguiendo de frente, tenéis para aquellos que les gustan las firmas de moda, lo más chic de roma.......versace, gucci, vamos todas las tiendas más caras de roma. Hicimos un video muy gracioso describiendo el escaparate de versace, las empleadas casi nos pegan.....jaajaja

Continuando con nuestro viaje , estuvimos en las catacumbas, esencia del cristianismo. Primero debéis tener en cuenta que antes de ir tenéis que informaros cuales están abiertas, ya que según la época del año unas están abiertas y otras no. En febrero cuando fuimos nosotras, estaban abiertas las de san Calixto. Creo que fue una de las visitas que más me gustó (ver mi opinión sobre ellas). La visita es guiada, ya que tiene una longitud de unos 20 o más kilómetros, y claro no te dejan ir solo, pero tranquilos solo te enseñan unos metros, no os vayáis a pensar qué vais a hacer el maratón. Esperad a que os hagan la visita en español, pedirlo por favor, porque sino  os enterareis, nosotras tuvimos guía para nosotras tres y la verdad que fue una charla muy coloquial.
Caminando por las calles de Roma, entramos por un pequeño callejón y de repente..........la fontana de trevi en nuestras narices........... no es una gran fuente, es una finca que tiene la fuente, bueno está la plaza y una de las fincas que hay en ella tiene alojada en sus bajos la fontana de trevi. Impresionante..........son las palabras.......mágica e hipnotizarte… El truco está en que tienes que tirar una moneda y volverás a roma. Anécdota.........a un hombre lo detuvieron porque a la madrugada se dedicaba a robar las moneditas......
Como colofón a nuestro viaje, visitamos el Vaticano,  sede del catolicismo romano apostólico. El vaticano es un Estado independiente. Una ciudad digna de ver, muy lujosa y opulenta.........mucho dinero hay metido.......pero bueno como arte lo justifico, pero que luego no diga la iglesia que no tiene dinero. Me quedé por ver la capilla sixtina, ya que no sabíamos que había tanta cola y teníamos una excursión concertada, y mis amigas no querían hacer colas.......bueno que no la vi, pero como tengo que volver, por lo de la monedita dichosa, seguro que la veo, y el museo y todo.

Si queréis comprar un rosario para esa tía o abuela tan devota, regatear al tipo de los rosarios, que por cierto hay más de 10, cuando os digan el precio les decís que el otro os ha dicho menos......ahhh y comprar en grupo.......por ejemplo....... si te compramos las tres rosario cuanto nos cobras???? Funciona de verdad.

Queda por decir que cuando vas por roma, te vas encontrando muchas cosas de interés, y que van apareciendo como setas, sobre todo cuando vas por barrios antiguos, ese es el encanto de Roma. Pero nosotras básicamente esto es lo que vimos, en la guía os podréis hacer un buen planning.
Algunas recomendaciones
Si sois chicas jóvenes, que encima viajáis solas........los italianos jóvenes dan un poco de asco, porque en cuanto te oyen hablar español, se lanzan como moscas. Igual estás comiendo tranquilamente y por el cristal te están pidiendo el número de teléfono...Vamos que nos tuvimos que quitar unos cuantos.Pero en general la gente italiana es muy simpática y te explicarán a donde quieres ir, y algunos hasta en español.
Si quieres pasta, has de saber que te la van a clavar...... digo pasta de la buena. Porque la de los menús de 8 euros......no va a ningún lado. Las pizzas de roma no son gran cosa, la pasta es lo bueno. Probar los helados........no he probado cosa más buena, y da igual la época, yo me lo comí a 8 grados.........así que....
Si eres estudiante llévate el carnet de tu universidad, te servirá, y el DNI a todos os servirá. Llevar con vosotros todas las entradas de los monumentos que hayáis visitado, ya que unas entradas que has comprado ya como por ejemplo la del coliseo que visitaste ayer, te sirve hoy para entrar en una casa romana. No os cuesta nada y así veis más cosas.
Con el capuchino te la vuelven a clavar, he llegado a pagar 5 euros...... preguntar el precio antes, y daros una vuelta por las distintas cafeterías de la zona, para ver donde os conviene. Ya que se aprovechan de lo famoso que es el capuchino italiano......quien avisa no es traidor......esto también va porque los camareros son muy pillos y a las chicas jóvenes las camelan con chorradas y acabas sentándote y pagando casi 6 euros......
Tener cuidado con el tráfico, en roma no tienen miedo a la muerte al volante, conducen como locos, incluso por los callejones, bajan las cuestas como alma que lleva el diablo..... no crucéis en rojo, aunque tampoco respetan los semáforos. Sin duda esto es lo peor de la ciudad.
La estación de termini es un buen sitio para comer, y dispone de farmacia, y de muchas tiendas. Eso si el water vale dinero..... Eso en muchos sitios de roma, así que aprovechar cuando estéis en una cafetería o restaurante o pagareis por hacer vuestras necesidades.
Este ha sido el viaje en el que mejor me lo he pasado, y que he disfrutado y aprendido más. Vi roma en 5 días, y me hubiera quedado un mes. Creo que hoy en día hay pocas ciudades que tengan tanto encanto. Disfrutar de Roma, y espero que os haya gustado mi opinión y mis recomendaciones.
Camino.
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viernes, 18 de febrero de 2011

Un sueño por las Pirámides


Hola!
Recientemente he vuelto de mi viaje a Egipto. Es mi segundo viaje, aunque el primero fue hace algo más de 15 años. Dejo aquí mi experiencia para quien pueda servir. Seguramente muchas de las cosas que comento ya han sido escritas en este foro, pero la verdad es que las opiniones siempre vienen bien.
El viaje lo realizamos con el tour operador IMAGE TOURS. En principio nos íbamos con Iberojet, pero por problemas de confirmación en el vuelo, en 9 días aun no estaba confirmado que tuviéramos plaza en el vuelo, en la agencia de viajes nos aconsejo cambiar de compañía porque a pesar que desde el tour operador le decían que no había problema, ellos no lo veían muy normal, mas cuando te faltan 4 días para marcharte. Así que como el tiempo apremiaba la única compañía donde aun había plazas para viajar era Image Tours. De la cual no teníamos muy buenas referencia por Internet. En la agencia nos comentaron que tenían clientes que habían ido con ellos estaban contentos.
Todo esto fue un miércoles tarde y el viernes ya partíamos, con iberojet era el lunes. Así que corre ha hacer las maletas, pasar por la agencia... El viaje que contratamos era lujo estándar y nos costaba lo mismo que el lujo superior de iberojet, aunque este ultimo la visita al valle de los reyes la tenía como opcional.
Primera parada aeropuerto del Prat. En el estand de image tour nos atendía una mujer que nos informo muy bien de todo y además nos regaló una cartera para llevar los documentos y una mini guía de Egipto. Embarcamos y primer problema el avión va con retraso, además en las pantallas ni siquiera aparece logo de la compañía.
Con casi 1 hora de retraso cogemos el avión de la compañía amc, el asiento en este vuelo que hace escala en Madrid es sin numerar, ya que dentro del avión hay pasajeros que vienen del Cairo dirección a Madrid. Finalmente después de un rato de espera en el avión unos 30-40 minutos, el avión despega.
A nuestra llegada a Madrid primero bajaron los pasajeros que desembarcan y posteriormente nosotros, según nos dijeron en la agencia no había que desembarcar, pero para poder limpiar el avión nos hicieron bajar. Una asistente de iberia nos dio una tarjeta i nos llevó a dar un pequeño tour, no sin antes pasar nuevamente por un detector de metales, cosa que no le entiendo muy bien la lógica ya que nunca abandonamos el interior de aeropuerto, de hecho la vuelta no fueron ni 5 minutos.
Nos dejó en la puerta de embarque y al rato nos llamaron para entrar, esta vez si que estaba numerado. Y vámonos para el Cairo, aunque sea con más de 2 horas de retraso sobre el horario.
Segundo contratiempo a la llegada al aeropuerto de Asuán nos estaban esperando, nos distribuyen según los barcos que tenemos por la categoría, en nuestro caso el Frorence, y empiezan a recoger el bono del viaje y ponernos la pegatina del visado. Cual fue el problema, pues que no tenían para todo el mundo y tuvimos que esperar, cansados del vuelo a que trajeran más. Sólo fueron 10 minutos pero entre el cansancio del viaje y que era tarde ya te pones malo, máxime si piensa que ha sido un fallo bastante grande por su parte ya que disponían de la lista de pasajeros que veníamos y en que barco nos tocaba. No tiene lógica que solo tengan la mitad de pegatinas.
Como curiosidad comentar que este visado cuesta 15 $ (aunque ellos te cobran 34€ por la gestión, por lo menos ya lo avisan de antemano en su oferta) se paga para sufragar el gasto económico que supuso para el país el traslado de Abu Simbel. Como dicen en la guía, creo que debe estar ya más que pagado, pero en fin.
A la llegada a la motonave (23:15h) nuestro guía Gabriel nos informan de que mañana para quien quiera apuntarse a las 3:30 hay la excursión a Abu Sinbel ( 95€ en autobús) y a las 2:30 hay que estar en pié. Como el viaje dura 2h30 se puede llevar la almohada del barco para descansar mejor. Así que a toque de trompeta todos arriba a la hora, porque puntuales eran un rato.
Hay que tener en cuenta que se hacen convoys para ir a Abu Sinbel. A pesar de que había unos cuantos autocares delante nuestro en el convoy, nada más salir el conductor que si no era del Cairo debía de ser de los alrededores, empieza a adelantar autobuses, como dormí un poco no sabría decir cuántos, pero cuando llegamos allí solo había 2 en el parking. De camino nos despertaron para ver el amanecer en el desierto y desayunar algo del picnic del barco.
Después de darnos las pertinentes explicaciones sobre el templo, nos dejó tiempo suficiente para visitar el lugar. Dentro de los templos no dejan hacer fotos. A nivel de infraestructura ha mejorado mucho en estos años, por lo menos de lo que yo recuerdo. Una vez acabada la visita nos fuimos a ver la presa de Asuán, esta visita te la incluyen todas los operadores, y a pesar de ser una gran obra de la cual se sienten orgullosos, la verdad es que es una visita un poco intranscendente. Como el obelisco inacabado.
Visitada la presa fuimos a coger una barca para ir al pueblo nubio (excursión opcional), navegamos un rato por el Nilo para llegar hasta la aldea. Las aguas por esta zona están muy limpias. Por el camino nos encontramos a varios niños que se cogen de la embarcación y te pregunta de dónde eres, y como si fueran jukbox empiezan a cantar la macarena, el aserejé, etc. Este aspecto veo que no ha cambiado en nada, incluida la propina o caramelo que reclaman a cambio.
Ya en la orilla nos dimos un gratificante baño en las aguas del Nilo. El agua a pesar de estar un poco fría era una delicia con el calor que hacía. Como ya he comentado en esta zona el agua estaba limpia y transparente. Os encontrareis vendedores de productos que hacen ellos, mas tribales que los típicos de los mercadillos.
Para llegar hasta el poblado te hacen montar en camello, un viaje divertido, aunque hay que tener cuidado con la subida y la bajada. En el pueblo te enseñan una casa Nubia, te explican la historia del pueblo, tomas un refresco, fumas un poco de Shisha, te deja acariciar alguna cría de cocodrilo, te puedes hacer un tatuaje de Henna, nosotros nos pusimos el nombre en árabe. Y de vuelta a la embarcación. Aquí también encontrareis niños que os quieren vender cosas o os piden dinero.
Hora de comer y coger fuerzas para la mini excursión de la tarde/noche a Kom Ombo. Después de la visita como estábamos cansados y el muelle está muy cerca del templo decidimos volver solos al barco. Aquí sí que el agobio de los niños que te quieren vender pulseritas y demás cosas fue más fuerte, incluso me tuve que enfadar, enseguida que me puse serio se fueron sin ningún problema. He de decir que por el camino hay guardias turísticos a los que siempre puedes recurrir. Cena y a descansar.
Segundo día otra vez a madrugar pero esta vez ya no tanto, a las 7h. Para visitar el templo de Edfu. Aunque cuesta madrugar el calor que hace a las 9h ya es bastante fuerte, a pesar de estar en octubre. Después comida y tarde de relax en el barco mientras navegamos hacia la esclusa de Esna. Aquí también adelantamos a varios barcos. Interesa llegar pronto por que el orden para pasar la esclusa es el de llegada.
Al llegar a la esclusa yo nos cementaron que nos venderían ropa y chilabas que te tiran al barco, yo me compre mi chilaba la otra vez. Pero no vi ni rastro de vendedores, solo uno que vendía toallas, y algún niño que te tira los botes donde se guardan los carretes fotográficos para que le pongas un euro. La verdad es que había policía por allí y perseguía a todo el que intentaba tirar algo al barco. Hace años era un ir i venir de ropa de tierra al barco y viceversa.
La motonave sin ser de las más grandes dispone de una piscinita y un pequeño yacusi, así como tumbonas para descansar y disfrutar de la navegación. Nuestra habitación estaba situada en la parte posterior de la nave, en el piso de abajo, y cuando navegábamos se notaba el ruido de los motores. Otra gente que viajaba en la parte superior o en la delantera nos comentaron que no tenían ese problema. La cabina dispone de una gran ventana con vistas al Nilo. Al parecer en la gran mayoría de habitaciones las camas están separadas, se lo comentamos a Gabri (guía) y nos juntaron las camas. La cabina era amplia y estaba limpia, dispones de armario y el lavabo que está bien. Lo único que encontré que estaba un poco mal era la carcasa de los enchufes que estaba un poco suelta. El servicio de habitaciones pasaba 2 veces al día haciendo las típicas figuras con toallas y alguna sorpresa. Tienen servicio de caja fuerte gratuito.
La comida sin ser una maravilla estaba bien, yo soy vegetariano y no tuve ningún problema para comer. De hecho durante el crucero nadie sufrió ningún percance con la comida, cosa que en El Cairo sí. Durante el viaje en el crucero y las excursiones no tendréis ningún problema en pagar con euros. Es recomendable llevar billetes pequeños para pagar. En el barco también te cambian a libra, aunque no igual que en un banco claro. Mientras que en el banco el cambio estaba a 7.50 en el barco estaba a 7.
Por la tarde nos reunimos con el guía para explicar las excursiones del cairo que eran opcionales. He de decir que para nada nos presionó, es mas a los que le dijimos que íbamos por libre nos dejó el teléfono suyo por si teníamos algún problema. Por la noche hicimos una excursión nocturna por Luxor (opcional) con paseo en calesa y tomar algo. También pasamos por el banco ya que había gente que quería sacar dinero
El paseo en calesa fue interesante, nuestro conductor, un chico joven, cada vez que pasaba una chica egipcia por al lado, le decía algo se giraba hacia nosotros y reina como un niño travieso. Fue un paseo largo, lo que más me sorprendió fue pasar por un mercado no turístico, donde había aun movimiento a pesar de ser mas de las 21h. La verdad es que se veía pobreza.
A la llegada al barco cena y fiesta de despedida con la gente con chilabas y vestidos egipcios. Toque de trompeta a las 4:30h para visitar los colosos De Memnon, templo de Hatshpsut, Valle de los Reyes, templo de Karnak y Luxor. Es como una maratón pero la verdad es que es muy bonito, aun que cuando llegamos al último templo todos dedicamos por lo menos 15 minutos a sentarnos y tomar algo para refrescarnos.
Vuelta al barco para comer y ducharse, las maletas las tienes que dejar hechas por la mañana y te las recogen, pero como nuestro vuelo no marchaba hasta la tarde nos dejaron habitaciones de cortesía para asearnos un poco después de este esfuerzo. Pagamos las bebidas y gastos extras del barco. Es recomendable repasar la cuenta ya que hubo algún caso que le pusieron alguna cuanta que no era suya (firmas los tickets de las consumaciones). Mejor pagar en libras, porque si no te redondean que da gusto, y aun así lo hacen con la excusa de que no tienen monedas.
 Realmente el redondeo es una miseria si lo miras pero lo que es tuyo es tuyo digo yo. Por la tarde camino al aeropuerto nos llevaron a una tienda de “aromaterapia”. Conozco bien las esencias y la verdad había alguna natural pero no era de muy buena calidad. Y a una joyería. Tanta prisa para salir al aeropuerto y después te entretienen en estas cosas. En fin.
En este punto algunos de los que viajaban con nosotros se separaron para ir a Hurgada (Mar Rojo). Los demás al aeropuerto destino al Cairo. El embarque también fue un poco caótico ya que el representante que estaba en el aeropuerto cogió todos los billetes y nos los fue dando al tuntún, que nos rebautizaron vaya. Esta vez el avión fue puntual a pesar de que aparecía en la pantalla con retraso.
A la llegada al aeropuerto, sorpresa, maletas boyadas y alguna rota. Esto me recordó que en mi anterior viaje también les paso lo mismo a alguna gente, al parecer en el aeropuerto del Cairo son muy brutos con las maletas, porque para que maletas rígidas se aboyen hay que tirarlas fuerte. Los que les paso algo con su maleta, el representante les acompañó para hacer su reclamación para presentarla al seguro.
Antes de llegar al hotel nos llevaron a cenar, los que ya habían cenado algo en el aeropuerto, los dejaron directamente en el hotel.. La cena estuvo muy rica, por lo menos la mía, en los carnívoros hubo disparidad de opiniones, pero en general bien. El hotel era el Grand Piramid que se encuentra en Giza. Nos toco en la 5ª planta la más alta, lo malo es que nuestra habitación daba a la parte de atrás, y las vistas eran muy malas (edificios), a los que les tocó la parte delantera, tenían vistas a la piscina y de lejos se veían las pirámides, aparte de las obras que están haciendo delante del hotel. Están construyendo una vía rápida elevada y está todo en obras, lo curioso es que no se ve mucha gente trabajando para lo grande que es el proyecto.
La habitación es amplia, con camas nuevamente separadas, esta vez las juntamos nosotros. Dispone de aire acondicionado, caja fuerte en la habitación, tele de lcd con TVE internacional, y nevera para tener el agua fresquita. El lavabo es amplio y limpio. Todo limpio y correcto.
Por la mañana, negociamos salir a las 8h, fuimos a ver las pirámides. Allí nos encontramos con Mohamed, que sería nuestro conductor de taxi/Guía por el Cairo. Nos preguntó si queríamos taxi para ver el Cairo y nos enseño un cuaderno con notas de gente que ha subido con él. Lo hablamos con otra pareja que también venia y nos pareció bien ( 40€ por día si íbamos 4 y 30€ día si íbamos 2).

Regresamos al hotel para comer y hacer un poco de relax, ya que por la tarde teníamos visita nocturna al Cairo y cena con espectáculo (opcional). Le preguntamos al guía un sitio para comer comida egipcia, otros se decantaron por ir al McDonal o al Kentaky. Saliendo del hotel a mano derecha hasta la avenida principal, giras a mano derecha, cruzas la avenida (tiene 2 sentido y hay una isla peatonal en medio) y todo recto (derecha) allí encontramos el restaurante Faroun, si sigues un poco másadelante se encuentra el McDonals y casi seguido el Kentucky. Para cruzar hay que pasos para peatones, delante de ellos hay bandas sonoras para que la gente modere un poco la velocidad pero no le hacen ni caso como al resto de señales.

El restaurante está decorado con algunas estatuas egipcias, se ve limpio y agradable. La carta está en inglés y árabe, pero los camareros no tienen ni idea de inglés, 4 palabras. Pedimos ensalada para compartir y un plato. Los platos estaban bien y a todos (éramos 6 ) nos gustó la comida y el agua que curiosamente era del Oasis de Siwa. Normalmente el agua que te dan en todos sitios es agua procesada de marca Pepsi, etc. Los que fueron al lavabo dicen que estaba limpio y bien. Total que comimos cada pareja por 84 LE con propina incluida (unos 6€ persona).El servicio era un poco lento pero valió la pena. Por lo que nos comentaron los que fueron al McDonals también les tardaron un montón en servir.

A la vuelta paramos en un pequeño centro comercial donde hay un súper y compramos agua, de oasis claro, 3LE la botella de 1,5l. Este súper está muy cerca del hotel. Saliendo a mano derecha hasta la avenida grande, la coges hacia la derecha y ni 5 minutos ya estas. Por la tarde 18h fuimos de visita al Cairo, a dar una vuelta por el Khan el Khalily. Unos del grupo habían leído que estaba bien la tienda del Jordi, que no hay que regatear, y allí que fuimos. Tiene varias tiendas pequeñas, para comprar algún subvenir no está mal, aunque algunas cosas como el alabastro ( si rascas con la uña se raya, es falso) y alguna cosa que veías que parecía made in china, de hecho en la bolsa de la tienda pone artículos del Khalily y productos orientales. Lo bueno son los precios, te atienden en castellano y no te agobian. Esos si cuando te ven los otros comerciantes con una bolsa suya le dedican unas cuantas lindezas

La cena fue bastante normalita (ya nos lo había advertido el guía) y el espectáculo, pues lo típico para guiris, pero ya sabía lo que iba a ver.

Al día siguiente a las 8h allí teníamos a Mohamed esperando para llevarnos a Dahshur, Menphis y Saqqara. El coche era tipo SEAT 124 (Lada) un poco más grande, pero pintoresco. Autentico taxi del Cairo. El aire era el que entraba por las ventanas, pero bien vaya. Primero fuimos a Dahshur a ver la pirámide romboidal y la roja. Al llegar le dimos el dinero y nos compro las entradas mas 5LE para poder entrar el coche, nos enseño la factura. Si tenéis algún carné de estudiante o de la biblioteca, las entradas os saldrán a mitad de precio. La romboidal la vimos desde fuera, y la roja se podía entrar con la entrada sin pagar nada más. Es aconsejable llevar linterna, por suerte disponía de una, ya que la iluminación dentro es cero, vas entrando y sol ves que se hace todo más oscuro. Dentro en la segunda sala encontramos a un grupo de unas 6 personas haciendo cogidas de las manos en silencio y en la más absoluta oscuridad.

En esta zona había muy pocos turistas. Después fuimos a Menphis, que es un poco caro para lo poco que hay, pero bueno. Y finalmente Saqqara. Aquí también se puede entrar a la pirámide de Teti, esta es la única que dentro tiene inscripciones. Pero lo más interesante sin duda son las mastabas. Dentro no se pueden hacer fotos, aunque con una propina todo está más permitido, pero no nos hizo falta. Una de las cosas que tiene ir a tu aire es por ejemplo poder descansar un rato delante de la pirámide escalonada en una sombra, sin prisas ya que Mahamed nos dejaba el tiempo que quisiéramos.
Después nos llevó a comer a un restaurante donde había varios grupos de turistas. En el Cairo a diferencia del sur es mejor cambiar a Libras (en el hotel hay banco), nos pasó que la pareja con la que íbamos quería pagar en € y le pregunto si podía y el precio del menú, 8€. Pero después a la hora de pagar quería cobrar 8,50€, y si hacías el cambio de libras a € salía a 8.
Más tarde nos llevó a una casa donde pintaban los papiros, nos pregunto si queríamos ir, sino no había problema. Vimos como los pintaban y compramos alguno a precios de más de la mitad de la tienda que nos había llevado el guía.
Nos ofreció si queríamos más tarde por 5€ acudir a un espectáculo de danza, pero como ya habíamos ido, declinamos el ofrecimiento. Aprovechamos la piscina y cenamos en un italiano del hotel.
A esta altura yo tenía el estomago un poco mal, no me sentó bien la comida, y nuestros compis de viaje tampoco estaban muy finos. Nos encontramos con el resto del grupo que habían ido con la agencia y tanto los que fueron al McDonal como los del Kentucky habían pasado mal día. Nuestro último día en el Cairo lo dedicamos a visitar la ciudad. Mahamed nos vino a buscar con su hermano, ya que se agregaron 2 más que se habían quedado en la cama el día anterior por problemas intestinales. El hermano llevaba un Sincamil, no era taxi, pero también era peculiar si más no.
Primero fuimos al Museo Egipcio, no sin antes meternos contra dirección y pasando por callejuelas para saltarse la caravana que había. Una vez allí como no había lugar para aparcar quedamos con él a una hora establecida por nosotros. Después fuimos a ver un par de mezquitas, le dijimos que queríamos ver la de ibn tulum, y allí nos llevó. Allí subimos a una torre desde donde se divisaba el cairo. Mezquita del sultán Hassan.
De allí nos llevó a la ciudadela, también acordamos la hora de recogida, y de allí a comer. Fuimos a un barco sobre el Nilo, donde había un buffet variado y los que teníamos el estomago malito pudimos comer tranquilos. La verdad es que el lugar era bonito y se comía bien, también lleno de turistas (9€).
Barrio Copto, aun que se nos hizo un poco tarde y alguna sitio ya no se podía entrar. Y finalmente de compras al Khalily. Acordamos la hora de recogida. Le preguntamos para comprar bien, nos dijo que pasado el bazar hay un puente y está el mercado (el ghuri). Pasamos por allí pero principalmente hay ropa, eso si los precios eran buenos. Regresamos al hotel que había que madrugar. Si dispusiera de más tiempo me quedaría más por el Cairo viendo cosas, pero el tiempo es el que hay.
Allí nos despedimos de Mohamed, un tipo majo y simpático que conoce lugares interesantes para hacer fotos y atajos que hacen que veas la autentica vida del Cairo y sus mercados en la calle. Lo único malo es que solo chapurrea un poco de inglés y algo de castellano, pero más o menos te haces entender. Y como no como buen egipcio no pidió si le dejábamos propina, nos decía si le dejábamos los 10€ de vuelta de propina, le dijimos que ni hablar del peluquín, dijo que vale que ningún problema. Le dimos algo de propina, menos de la que le hubiera dado si no hubiera tenido es gesto, me pareció feo. Al día siguiente madrugón a las 4:30 y a las 7:30 embarcábamos para Barcelona.
En conclusión, si me preguntáis si repetiría con la Image Tours, pues si, si la oferta es buena, no creo que sea peor que otro viaje organizado. Con la otra oferta que tenia por el horario de vuelos se aprovecha mejor el viaje. De los que fuimos sin duda yo creo que casi todos repetiríamos. También hace mucho en este tipo de viajes el guiá y los compañeros de viaje que encuentre, en este caso todos estupendos. Cierto es que escuchamos alguna queja de los que habían cogido el viaje de menor categoría, tanto de su guía, como del barco.
Maribel.
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jueves, 17 de febrero de 2011

Un paseo por Perú

El pasado año, 2010, hice un viaje a Perú y os digo que es un país fantástico, a mí por lo menos me encantó el viaje.  Cogimos vuelo Madrid-Lima y una vez allí habíamos contratado con una agencia local los destinos que previamente NOSOTROS habíamos elegido.
Esta agencia se encargó de hacernos las reservas de hoteles, vuelos internos, traslados y las excursiones más representativas. En contra de lo que pensábamos porque íbamos a ciegas, el viaje fue fenomenal...
Os cuento:
Lima, tienes que visitar el casco antiguo - Plaza de Armas, es lo más representativo. Te aconsejo que vayas a cenar a un barrio de Lima llamado Barranco, (hay una taberna en la plaza donde hacen unos choclos, panqueques, y postres muy buenos). Yo creo que con un día en Lima tienes suficiente.
Recuerda que debes negociar previamente el importe de los transportes. Cuzco....maravilloso, piérdete por sus callejuelas y siéntate en un banco de su Plaza, es enorme, será algo que no olvidarás. Visitar la catedral, antiguo templo Inca dedicado a Mamacocha y Pachamama, el museo, el casco de la ciudad Inca, en fin, Cuzco bien merece 3/4 días incluidas las excursiones.
Visitar las ruinas de (no sé si las escribo correctamente) Sacsahuaman, Q`enquo, Puca Pucara, Ollantaytambo, Tambomachay, etc. Mercados: Pisac, Chinchero. Prueba la sopa de quinua, crema de champiñones, chaufa, arequipeños, cuy ( a mí no me gustó mucho, pero hay que probarlo), brochetas de alpaca y sobre todo el ceviche. La gastronomía está bien, yo de tí probaría un poco de todo
En Cuzco os recomiendo el Hostal Andenes de Sapi, está muy bien y es regentado por una señora francesa. En esa misma calle podréis encontrar restaurantes y bares donde comeréis muy bien por poco dinero. En esta calle también se concentran muchas agencias locales que organizan excursiones Machu Pichu y a la Reserva de Manú (excepcional).
Nosotros hicimos el Camino Inca de 4 días y estuvo muy bien, aunque el segundo día es MUY DURO, se pasan dos 4000 y se salva un desnivel de 1200-1300 metros aproximadamente, (cuidado con la bajada porque las rodillas sufren, son varios kilómetros de bajada donde el camino son escaleras labradas en la piedra y en la tierra). Yo recomiendo el trayecto de 4 días porque los paisajes son impresionantes y el bosque nublado (ceja de selva) que se atraviesa es indescriptible. Machu Pichu, sin palabras...mejor al natural que en la tele.
Te aconsejo que como el camino es duro, alquiles un porteador para la mochila, subirás mucho mejor y tendrás más fuerzas para el trayecto. (Aquí apreciaras lo peor del viaje...la diferenciación turista - porteador, van cargados como burros y el turista es lo primero, ellos mismos se creen ciudadanos de segunda clase, es una pena las distancias que se marcan, allí somos los dioses comparados a ellos, pero en fin es su modo de vida...).
Si a la vuelta de Machu Pichu quedaros 1 noche en Aguas Calientes, os recomiendo que vayáis al balneario, el agua está turbia, pero es por los sedimentos..., sin embargo pregunta a alguien por la Cascada, a unos 3-4 Km cuando llegues a una casa con jardín, pregunta, vale la pena. Pasareis por una plantación de bananas, piñas, palmeras, ...y oiras y verás la cascada, es muy bonita.
Otra parte del viaje a Perú que hicimos (fue la mejor),  fue una semana en la reserva de Manu, en la selva. ES IMPRESIONANTE, no tiene que ver con nada de lo que hayas vivido hasta la fecha (por lo menos para mí), se duerme en Bioestaciones que son como plataformas elevadas de madera donde se plantan las tiendas de campaña. Los Servicios Higiénicos son mínimos (no hay agua caliente, pero vale la pena. Remontar el Rio hasta llegar a la Estación, pasando por Boca Manu, oír los pájaros multicolores, ver saltar los monos, Koati, oso hormigueros, los guacamayos, pasear por las trochas de la selva, ir al lago negro...no tiene precio, es increíble.
Este lago es muy, muy bonito, los árboles enormes se reflejan en sus aguas, y el paisaje es fabuloso, de verdad. Además pasarás un buen rato pescando pirañas en sus aguas, que por cierto están riquísimas, no dejes de probarlas, (también hay caimanes que verás por la noche). Para finalizar, hicimos un viaje a Puno, no me gustó mucho la verdad, quitando del lago, hay poco más que ver, (bueno los Uros pero se nota que está montado para el turismo y a mí me va más lo natural). Si os proponen estar una noche con una familia de alguna de las islas, yo no os lo recomiendo, el intercambio cultural es mínimo ( hablan quechua y viven aparte de donde tu duermes). Pero bueno, es decisión propia. De Puno a Lima y Madrid. Ese fue mi viaje a Perú.
Luis Alberto.
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miércoles, 16 de febrero de 2011

Escapada romántica a París

Bueno mi viaje a Paris fue espectacular, pese a que las fechas eran frías y lluviosas acompañadas de un fuerte viento de enero de 2010.
Fue un viaje romántico, mi primer viaje con mi novio, el hotel muy bonito y amplio, me llamo la atención que nuestra habitación tenía 3 ventanales enormes, uno de ellos estaba frente a la cama, daba al letrero de OPERA y de noche se iluminaba, me parecía precioso. Por las mañanas al despertar (unos días tarde y otros temprano) escuchaba a los obreros hablando en francés y me sonreirá aun somnolienta. Me encantaba escucharlos, así que abría la ventana y me quedaba mirándolos y escuchando intentando descifrar que decían.
Seguidamente me iba a la ducha, me arreglaba y me bajaba con mi chico, Fernando, a desayunar un croissant y un zumito de naranja. Eran las 12 de la mañana y nosotros desayunábamos y los franceses ya comían.
Seguidamente visitamos Galería la Fayette donde compre varias cosas, las calles de alrededor del hotel, preciosas parisinas total y luego el resto de los días cosas más típicas,  la Tour Eiffel, NotreDame, Campos Eliseos, Louvre, el arco del triunfo. Me pareció más bonita la vista desde el arco del triunfo que desde la Tour Eiffel, pero bueno no quitare protagonismo a la torre ya que he de reconocer que cuando vi la famosa torre llore de la emoción, no me la esperaba así, tan grande, brillante, espectacular en su diseño y tan romántica la situación...
Me quede prendada al verla, no quería irme de allí, me habría sentado horas en un banco frente a ella sin hacer nada más que observarla. El rio Sena de noche esta genial. Luego el pasear por las grandes avenidas, visitar tiendas, ver las zona caras de la ciudad y las tiendas de marcas buenas es impresionante.
Yo quiero regresar solo y por el simple hecho de volver a ver esas calles y recordar todo lo que viví esa semana, sé que me emocionare, y que ahora apreciare mucho más el viaje. París es una ciudad para ir con tu pareja de la mano, y a mi es lo que más me apetece en este momento.

Que más puedo contar. Fue el mejor que hice y solo deseo repetirlo.  La última vez fueron 5 días, esta vez espero que sean 6 0 7, este verano os cuento que tal mi próxima escapada.
Marina
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martes, 15 de febrero de 2011

Jorge y su hermano en New York

Todo empezó un día que entré en la academia de inglés que estudiaba. Me fijé en un cartel que hablaba sobre un viaje que se estaba organizando a Nueva York, era para alumnos de la academia, y se podía llevar un acompañante. Llegué a casa todo ilusionado y pregunté a mis padres si había alguna remota posibilidad de que me dejaran ir. Me dijeron que se lo pensarían y lo tomé como un NO.
Al día siguiente me dijeron que sí que iba a ir, y que mi hermano vendría conmigo. Los dos estábamos muy ilusionados porque veíamos la Gran Manzana como algo demasiado grande para cualquiera de nosotros.
El día 9 de Junio de 2009 montábamos en un avión en el aeropuerto de Madrid dirección New York hasta el aeropuerto de Kenendy. Nueve horas pasamos en el avión, fueron realmente agotadoras pero sabíamos que merecería la pena. Llegamos y aun era de día, nada más bajar del avión nos invadió un olor y una atmósfera que nunca olvidaríamos.
Mientras salíamos del aeropuerto se mezclaban a nuestro alrededor cientos de nacionalidades, idiomas, personas de diferentes colores, con ropas diferentes a las nuestras y hablando idiomas que resultaban dificilísimos a nuestros oídos. A la salida del aeropuerto nos esperaba un autobús. Ya dentro, un guía de nacionalidad sudamericana nos estuvo hablando de la historia de Nueva York, los barrios en los que se dividía y otras cosas de interés.
Cruzamos un puente y de repente nos dijo el guía: "¡Bienvenidos a la isla de Manhattan! Welcome to Manhattan", ¡era impresionante! Se estaba haciendo de noche pero la ciudad estaba tan iluminada que parecía como si nos estuviera dando la bienvenida. No tardamos mucho en llegar a nuestro hotel, este estaba justo al lado del famoso Central Park, cruzabas la calle y ya te encontrabas en él, mala suerte que mi habitación y la de mi hermano daban a un odioso patio de luces que tenía unos aparatos que hacían un ruido endemoniado, y además, ¡¡¡no había persianas!!! Ahora sé que en casi ningún país las hay, pero acostumbrada a la oscuridad de mi habitación en España, esa primera noche me costó dormir.
A la mañana siguiente nos despertamos temprano por la emoción de querer empezar a ver sitios. Fuimos a desayunar a una cafetería que estaba cerca del hotel donde la chica no nos entendía, al final conseguimos que nos pusiera un buen desayuno, y la verdad es que aquel extraño bocadillo redondo de jamón y queso (ni parecidos al jamón y queso españoles) estaba bastante rico. Volvimos al hotel donde ya nos esperaban los profesores de la academia y nos pusimos en marcha.
Bajamos en una boca de metro, yo ya me imaginaba el metro como el de las películas, todo lleno de mendigos y gente durmiendo en el suelo, pero como de costumbre las películas no muestran nunca la verdad, y esta vez también se confundían, el metro era bastante grande pero no había mucha gente, solo alguna que por sus ropas iban a trabajar. Cogimos el metro y nos llevó hasta el centro de la isla. Nada más salir de la boca de metro los profesores nos avisaron: "Ahora ya podéis mirar para arriba", ¡¡era cierto!! Los edificios eran enormes, a veces costaba levantar tanto la cabeza, eran preciosos a la vez que alucinantes.
Estuvimos toda la mañana viendo los teatros, los edificios, algunas tiendas y sacando miles de fotos a todo, sobre todo a los taxis amarillos, en eso si que las películas no mienten, los hay por todas partes, la carretera está llena de coches amarillos, y de vez en cuando ves la típica imagen de: "TAXIIII". Luego cogimos un bus y nos fuimos a ver la casa de John Lenon, que se llama edificio Dakota, este se encuentra justo al lado de Central Park, así que al acabar de verlo nos adentramos en la naturaleza del parque.
Es realmente impresionante como puedes pasar del ritmo frenético de la ciudad al ambiente de tranquilidad en solo varios pasos. Nada más empezar a andar ya apareció ante nosotros la típica imagen de los campos de béisbol y la gente jugando, tumbada en el césped, leyendo un libro debajo de la sombra de un árbol o jugando con los más pequeños a la pelota. Ya era mediodía así que paramos a comer en un sitio donde había unas cuantas mesas rodeadas de carros de perritos calientes y más comida rápida. Yo cogí un perrito y... mmmm... ¡¡estaba buenísimo!! No se si era por la situación de estarlo comiendo en Nueva York o porque sabían distintos de los de aquí, pero estaba delicioso.
Acabamos de comer y nos dirigimos a la famosa 5ª Avenida, es tal y como yo había soñado, ya que estábamos en esa calle nos pasamos a ver Rockefeller Center, realmente impresionante también. Y de allí pasamos a al magnífico Empire State, esperamos un poco de cola y nos subieron en un ascensor. Solo os digo que los números del ascensor cuando va subiendo iban de 10 en 10 y parecía que saldríamos disparados, luego sabríamos que este ascensor sube y baja a una velocidad de 366 metros por minuto.
Llegamos al mirador y ¡¡buff!, parecía que volábamos sobre la ciudad, allí arriba no tienes edificios del mismo tamaño a tu alrededor y si miras para abajo solo ves enanos taxis amarillos, ni siquiera aprecias a la gente que va andando por la calle, las vistas te quitan la respiración y es difícil no asombrarte de todo cuanto te rodea. Bajamos después de una hora y de aquí ya nos fuimos al hotel de nuevo, había sido nuestro primer día en la Gran Manzana, pero había cundido muchísimo.

Al día siguiente fuimos a otra cafetería a desayunar, por eso de probar, fuimos a una donde se vendían unos donuts riquísimos, de todos los colores: rosas, amarillos, azules, blancos... Era lunes por lo que también vimos los típicos autobuses escolares amarillos llenos de niñas y niños pequeños y mayores con cara de dormidos. Volvimos a coger el metro y nos fuimos a la punta de debajo de todo de la isla, el plan para esa mañana era coger un ferry que nos llevaría hasta otro de los barrios de Nueva York, State Island. El ferry pasaba relativamente cerca de la Estatua de la Libertad, y si mirabas hacia atrás se veía un paisaje que nunca olvidaré, los edificios de la zona rica de Manhattan como si fueran de juguete, era maravilloso.
Nada más llegar a la isla, volvimos a coger el ferry de vuelta. Recomiendo este ferry a todas aquellas personas que viajen a Nueva York porque es gratis, es para la gente que trabaja en State Island y las vistas merecen la pena. Después de bajar del ferry y como estábamos en la zona de los negocios fuimos caminando por las calles, viendo estatuas conocidas como la de La Bull, y otras más.
También vimos el edificio de la Bolsa de Nueva York, con docenas de policías a su alrededor. De allí nos fuimos a uno de los paisajes más tristes de la isla, World Trade Center, también conocida como al zona cero o lugar donde se encontraban las torres gemelas. Aún a estas alturas aquello sigue en obras, en una parte de las verjas se encuentra un tablón titulado: "Los héroes del 11-S" donde aparecen todas las personas que murieron en aquel trágico atentado.
Es muy desolador ver aquello. También hay fotos del propio día, de las torres antes y de gente, bomberos y policías. Después de dar un paseo por aquella zona, en la cual se encuentra también el hotel Hilton, pues nos fuimos al puerto. Allí compramos las entradas para un musical de Brockway, en esta tienda las entradas son mucho más baratas porque tienen aquellas butacas que quedan libres para espectáculos muy cercanos a la fecha. Nosotros nos decidimos por ir a ver "Chicago", y cogimos la entrada para el propio día.
Como teníamos que ir al teatro y esperar, fuimos a ver la plaza de Times Square, llena de carteles de publicidad por todas partes, el más famoso el de Coca-Cola. Estaba llena de gente y de coches.
Cuando llegó la hora nos fuimos a la entrada del teatro donde íbamos a ver el musical. Nos quedamos alucinando al llegar, toda la gente vestida con sus mejores galas y nosotros vestidos como turistas que éramos, aun así, nadie nos miro mal. Entramos y buscamos nuestro asiento, el cual estaba... ¡¡en segunda fila!! Veíamos perfectamente a los actores y el escenario. El musical fue todo en inglés pero, aun así, con mi medio nivel de inglés entendí el argumento de la historia. Salimos al acabar bastante contentos por lo que habíamos visto y por el buen precio al que habíamos comprado las entradas. Dimos otro pequeño paseo por la iluminada Times Square, volvimos para el hotel y nos pusimos a dormir.
Por la mañana, decidimos que ese día no iríamos con el grupo, así que mi hermano y yo nos fuimos con dos amigos nuestros por nuestra cuenta. Ya habíamos pisado Queen, Manhattan y State Island, así nos decidimos a pisar el Bronx. Más tarde las profesores nos llamarían locos por haber ido, pero estuvo bien la experiencia. Montamos en el metro que nos llevaría al Yankee Stadium, cuanto más se acercaba nuestra parada, más gente iba bajando de él, llegamos a asustarnos y pensar que nos iba a pasar algo. Bajamos del metro, y todo era distinto, la parada era exterior y estaba todo lleno de gente de raza negra. Había muchas pintadas en las paredes del metro y en los muros de la carretera. Bajamos a la acera para pasar por debajo de la vía y subimos por el lado contrario, justo a nuestro lado se encontraba el famoso estadio de los Yankee, del cual no pudimos ver nada más que el exterior. Con la satisfacción de haber pisado el famoso y temido Bronx volvimos a montar en el tren dirección a la isla.
Esa mañana estuvimos viendo la Grand Central Terminal, es enorme y muy bonita; después de haber estado nos enteramos que ocurre una cosa muy curiosa, y es que hay varias esquinas en la estación y si se pone una persona en cada una escuchas a la perfección lo que está diciendo la otra. Al salir fuimos a ver el edificio Chrysler, famoso por ser muy alto y tener una curiosa forma de su punta. El recibidor del edificio era muy lujoso y los ascensores estaban muy bien decorados. No nos dejaron subir así que nos fuimos a la Sede de las Naciones Unidas. El edificio por fuera ya era impresionante, con todas las banderas delante de él. Aunque luego nos enteramos de que no es en el famoso edificio azul donde se encuentran las salas. Si no en un edifico bajo y cercano en el cual pagamos entrada para entrar a curiosear. Nos dieron las explicaciones en castellano y nos fueron enseñando las diferentes salas que en esos momentos no estaban siendo utilizadas.
Acabamos nuestro recorrido y ya teníamos hambre así que decidimos ir a dar un paseo por Little Italy y Chinatown a ver si encontrábamos algún restaurante donde comer bien. Encontramos un Italia a buen precio y comimos todos pasta.
Ya por la tarde, y después de a ver visto muy por encima los 2 curiosos barrios, decidimos pisar el último de los barrio de Nueva York: Brooklyn. Habíamos leído en una guía que una de las cosas que había que hacer al ir a Nueva York era cruzar el punte de Brooklym desde Manhattan y sin mirar atrás y en el momento que te encuentres en el medio mirar. Como no queríamos irnos de allí sin hacerlo, nos pusimos todos a cruzar el puente mirando todo el rato para adelante. Al llegar al medio nos dimos la vuelta y... una imagen preciosa apareció ante nuestros ojos. La maravillosa isla con la luz del sol tras ella brillaba y tenía vida propia. Es maravilloso, pero después de ver la isla desde el Empire, tampoco nos impresiono tanto. Se debía de hacer esto nada más llegar y sin conocer. Acabamos de cruzar el puente sacando todas las fotos posibles.
Al llegar al otro lado cogimos un metro otra vez de vuelta. Habíamos quedado con los profesores y el resto del grupo en el edificio Flatiron, conocido por su forma triangular y por ser el primer edificio con ascensor Otis. Nos llevaron al puerto, donde hay una bolera enorme, y muchos barcos, además de canchas de tenis, gimnasios, etc. Volvimos pronto para el hotel, puesto que en la bolera estaban con una competición y no había pistas libres.
Nos despertamos temprano y cogimos el metro para ir a ver el Museo de Historia Natural. Es realmente precioso, los decorados y los fondos tienen un efecto tan real que parece que te encuentras dentro de él. Para los niños pequeños es muy bonito. Además de ser grande y con muchas salas de distintos temas. Al acabar de verlo, muy por encima, salimos y cruzamos Central Park para ir al Museo Metropolitano. Mientras íbamos por el medio del parque nos iban saliendo al paso ardillas, pajarillos, etc. La atmósfera que se respira en aquel parque es magnífica y es bastante largo de cruzar pero las vistas son perfectas. Llegamos al museo, la entrada es libre, puedes pagar lo que quieras pero hay un mínimo recomendable y te dan una chapa, cada día de un color. El museo por dentro es maravilloso, hay muchísimas salas y cuando fuimos nosotros había una exposición muy interesante de Barcelona. Al salir de allí empezó a llover y en la salida varias personas vendían paraguas, nos pareció muy extraño, pero por lo visto esos paraguas son de usar y tirar. Fuimos a comer a un restaurante cerca de allí. A mi, personalmente, me gustó muchísimo la pizza de queso de Nueva York, es delgada y está riquísima.
Yo había oído hablar de la famosa tienda Macy's y me apetecía muchísimo ir a mirar, no perdimos tiempo y nos pusimos a andar. Y compramos algunas cosas, una colonia barata, pantalones, camisas de marca que en España eran más caras
Al salir seguía lloviendo y nosotros no teníamos paraguas y descubrimos la amabilidad de los neoyorquinos. Íbamos mojándonos cuando se nos acercó un chico de unos 30 años y nos ofreció su paraguas, nos explicó en inglés que él vivía a unas calles de allí y lo tiraría antes de llegar a casa. Se lo cogimos de muy buen agrado, pero lo que más nos sorprendió fue la situación, eso no pasa en España. Una hora más tarde el paraguas se rompió, se nota que era de usar y tirar.
El último día en Nueva York lo dedicamos a repetir nuestro viaje en el ferry, ya que nos gustó muchísimo la primera vez y a caminar sin rumbo, viendo los edificios que días atrás nos parecían tan enormes.
Se había acabado nuestro viaje. Mi sueño se había hecho realidad, había estado en una de las ciudades más conocidas e impresionantes del mundo. No puedo decir que las cosas que visité fueran bonitas, lo que yo vi allí es, en una palabra, IMPRESIONANTE!! Es realmente la ciudad que nunca duerme y espero volver pronto.
Jorge
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lunes, 14 de febrero de 2011

Sobre Nosotros

Esta bitácora está destinada a contar nuestra experiencia en los grandes viajes de nuestra vida. No solo entendemos por grandes viajes aquelllos, a destinos exóticos, de larga duración o caros, sino a grandes viajes en la máxima extensión de la palabra. Acogeremos viajes a todo tipo de destinos, turísticos, laborales, sentimentales, ocio, medicinales, reservándonos en todo momento el derecho de publicación de las historias en función del contenido. Puedes enviarnos tu experiencia a nuestro e-mail. Estaremos encantado de publicar tu experiencia, tus anécdotas, tus peripecias, en definitiva tu viaje.